Nuestro ritual

Hola pequeña gata del oriente!

Anoche, a diferencia del fin de semana, dormiste como los Dioses! Desde las 10pm hasta las 5:30am! Papito fue feliz! Y más aún porque anoche, antes de dormir, pudimos hacer muy bien algo que tratamos de hacer religiosamente todas las noches prácticamente desde el día que naciste – salvo los días en que estuvimos todavía en la Clinica. Mamá lo llama nuestro “ritual”, así que me adueño de su concepto, y lo acepto como tal.

Nuestro ritual consiste básicamente de lo siguiente, pequeña langosta marina:

Papá llega a casa, y generalmente te encuentra completamente dormida. K.O total. Luego de pasar todo el día con mamita, terminan bastante cansadas y es bastante normal que papito las encuentre a las dos dormidas en la cama. Es súper rico llegar a casa y saber que tus amores te esperan así, porque entro sigilosamente a casa y me dirijo directamente a la cama a apachurrarlas.

Luego del respectivo apachurre, mamá y papá se encargan de alistar todo lo necesario para tu baño. Toallas, pañitos, pañalitos con dibujitos (que cada vez son más grandes!), crema y demás elementos necesarios para asegurarnos que entres – y salgas – del agua limpiecita y súper fresca. 

Papá prepara también tu biberón hecho de leche materna que mamá previamente pudo extraer y guardar, y calienta el agua para tu baño. Lógicamente durante todo este proceso tú sigues en un completo y absoluto estado de knock out. Hasta que mamita empieza con la quitada de ropa, momento en el que te despiertas y empiezas a emocionarte porque me ves luego de tantas horas sin mirarnos las caras.

¡Al agua pato! Mamita y papito te bañan juntitos, mientras nos morimos de risa de la cara de placer que pones cuando ingresas al agua caliente. Luego de darte unas cuantas vueltas, hora de secarte todo el cuerpo! Naturalmente hacemos esto con todas las puertas y ventanas cerradas para evitar que te enfríes, y lo hacemos lo más rápido que podemos, pero sin alterarte y manteniendo la calma, porque la idea es que te relajes y no te estreses con un par de padres locos.

 

Te secamos rapidito, te ponemos tu pañal de Tigger limpiecito, y te cambiamos nuevamente con ropa fresquita para que puedas dormir recontra relajada. Y empieza el momento más deli de la noche. Generalmente cuando mamá termina de ponerte la ropa, ya empiezas a rugir pidiendo tu comida, así que mientras mamá termina de abotonar tu ropa, papá ya está sentado con almohada en las piernas esperándote para pasar los quizá 20 mejores minutos de mi día entero.

 

Chanchitos van, chanchitos vienen, terminas tus a veces hasta 6oz de leche (eres una tragooona!) y generalmente terminas así.

 

Y esa carita es garantía de una buena noche para papá y mamá. Te secamos la boquita y los cachetitos, ingresas a tu cunita, y papá y mamá pueden dedicarse a conversar entre ellos hasta el día siguiente.

Lindo, no? A mi me encanta tener ese tiempo para nosotros. Mientras papá te da de comer, mamá se extrae leche para guardarla en la refri para futuros usos. No sabes lo feliz que me hace poder darte de comer y que no sea sólo una actividad exclusiva de mamá.

Así que ese es nuestro ritual pequeña bandida! Seguro a medida que vayas creciendo nuestro ritual irá cambiando, pero me encanta saber que por las noches, eres toda mía!

En otras notas, ayer fuimos al pediatra. Te pusieron tus vacunas correspondientes al 2ndo mes y fuiste tan valiente que prácticamente no lloraste! Te pesaron (ya estás en 6 kilos y 200 gramos! Has subido 3 kilos desde que naciste!) y midieron (eres una bebé en perfecto crecimiento) y nos indicaron regresar en 1 mes por tus siguientes vacunas. Eres un poster de salud infantil, pequeña bola de arroz con pollo!

Por el momento ando acumulando todavía cuentos e historias infantiles, porque creo que tarde o temprano te vas a cansar de escuchar sobre mi día mientras comes. Pero creo que falta un poco para que lleguemos a ese punto.

Tú, qué opinas?

Te adoro enana.

Papá.

 

Cuando duermes

Cuando duermes princesa, todo es felicidad. Cuando duermes haces que todo parezca fácil. Cuando duermes bien, y despiertas con esa sonrisota que me mata, el mundo gira en la dirección correcta. Nos reímos juntos, y al ratito tu apetito hace que comas buenazo.  El sol sale, y el día es de colores brillantes.

Cuando no duermes… te caes de sueño, tienes hambre, y no satisfaces ni uno ni otro. Y cuando pasa eso, ni mamá ni papá duermen. El cielo se vuelve gris y las figuras lejanas se ven borrosas.

Felizmente pase lo que pase, eventualmente tú caerás dormida. Aunque sea con cara de asada. Aunque mamá y papá tengan que trabajar al día siguiente. Aunque el día siguiente sea lunes. Tú caes dormida.

¿Pero sabes qué? No importa, pequeña mariposa nocturna, porque tengamos sueño o no, de todas maneras tu carita nos hace sonreír. Y aunque hagas que a papá le ardan los ojos todo el día en la oficina, aun cuando tipea esto, se muere de risa por dentro de lo graciosa que eres. 

Gracias pequeña, porque haces que me muera de risa de la vida.

Estoy seguro que algo similar sienten los guionistas de esta serie, que acabamos de descubrir y con la que nos hemos recontra identificado:

Te amo pitufa loca!

Papá.

Happy Mes-day #2!!!

Hola pequeña gatita-tiburón! ¿Cómo estás?

El día de ayer cumpliste dos meses con nosotros! 61 días de apachurramientos, de besitos en los cachetes, de aprendizajes y de pequeños rituales que empiezan a convertirse en tradiciones.

Y 61 días de crecimiento y de cambio. No sólo de muda de ropa, o de talla de pañales, o color de empaque de los mismos, pero realmente un cambio en ti.

Sería difícil notarlo para nosotros que te comemos a besos todos los días, y si no tuviera un registro fotográfico tuyo, y no existiera este blog, seguramente nos tomaría más tiempo darnos cuenta, pero la verdad hija mía, es que creces como la espuma, y eso sólo puede hacerme feliz.

 

Y tus ojitos son los mismos, y tu mirada hermosa es la misma, pero tus cachetitos, y tus piernitas, y toda tú has crecido! ¿Sabes qué es lo más gracioso? Que yo también.

Mi corazón crece contigo cada día. A veces es difícil no encontrarme pensando en ti, y hasta me siento ligeramente avergonzado de comentar con una sonrisa tonta lo gracioso que ha sido que me saques la lengua en la mañana, delante de amigos que no podrían siquiera imaginar que algo así sea tan divertido. Y eso me hace feliz también, porque es como si nuestro amor, y nuestra relación, aunque esté a vista y paciencia de todo el mundo, tiene un pequeño secreto. Un pequeño pacto de complicidad.

Papá te adora. Sigue creciendo, pequeña panza de panda. Amo poder escribirte aquí y saber que yo mismo puedo ser testigo de tus grandes logros, aunque por el momento ellos sean sonreír, sacar la lengua o hacerme ojitos. Créeme, quizá esos sean los mejores logros después de todo.

Papá.

Halloween y otras muecas

Hola gatita de lunares de colores. Sabes que cada día estás más bella? No puedo creer la forma en la que te han crecido las pestañas. Creo que tienes las pestañotas de tu mami, sabes?

Te cuento, este Halloween te disfrazamos por primera vez, abusando de tus aprox 6 semanas de vida, de una preciosa vaca. Creo que no te hizo mucha gracia el disfraz, no sé si fue el calor (porque coincidentemente ese día salió un solazo), si no te identificaste con el disfraz (lo sé, eres mi gatita!) o si simplemente preferías -como muchos- celebrar el día de la canción criolla? Que conste que esto lo hicimos también con mucho cariño en honor a tu tía DaniMu y en honor a la carne de ternera del tío Gino! Jejeje.

 

Lo importante es que (aunque las fotos no lo demuestren), te divertiste muchísimo con Baltita y Patrick, y tu mami se divirtió muchísimo con sus amigas, algo que es realmente importante, porque si bien queremos que estés de lo más tranquila en casa, y nos es más fácil mantenerte relajada entre cuatro paredes, también es importante que poco a poco vayas saliendo al mundo, y conociendo cada día más y más sobre él. Tanto por tu lado como por el nuestro, porque hasta ahora – si bien vamos agarrando más práctica – es todavía un lío llevarte  a cualquier lado, y andamos más preparados que si fuéramos a acampar a la playa. La camioneta va llena de cosas, y nos toma un poco de tiempo salir de casa, pero creo que eso con el tiempo irá cambiando, y las cosas serán más sencillas. Sé que mami necesita ir retomando poco a poco su vida, así que estas saliditas son muy buenas para todos.

 

 

Este fin de semana también aprovechamos para tomarnos algunas fotitos tú y yo, y si bien tenemos muchas, me gustan mucho las fotos en las que los dos jugamos echados sobre la camita. ¿Sabes que me encanta fastidiarte cuanto estás echadita? Y que conversamos por largo rato cuando despiertas luego de una siesta? Generalmente despiertas de muy buen humor, sonríes a todos lados y tenemos un buen rato para charlar, gorjear y hacer todos los ruiditos que tanto te divierten. Todos los ruiditos que inevitablemente te arrancan una sonrisa. Luego de eso, naturalmente, viene el cambio del pañal y por lo general, una siguiente dosis de comida, jeje. Por algo eres mi gatita hambrienta!

 

Naturalmente, luego de comer toca la ronda de sacada de chanchitos, cuya dificultad incrementa de forma directamente proporcional a la hora que sea (a veces de madrugada no salen… debe ser porque papito anda cansado), y luego una pequeña mecida para dormir, si es que nuevamente no te quedaste dormida en brazos -o en coma lácteo, como le decimos internamente- tras engullir salvajemente tu ración de leche.

 

Hoy día compramos un paquetón nuevo de pañales, porque increíblemente te quedaban sólo unos cuantos y no sabíamos si aguantarían hasta mañana, y no puedo creer cómo estás creciendo! El momento en que más lo notamos con mamá es por las noches, cuando te damos un baño. Verte cada vez más cómoda en la bañera es un placer, y saber que disfrutas del agua calientita, y saber que terminarás rendida y relajadísima es realmente un regalo para nosotros, porque podemos dormir también con la certeza de que estarás muy descansada en el momento en que te despiertes a comer nuevamente, y que por la noche, esa tarea será bastante sencilla.

Tengo que confersarte, pequeña, que creo que si bien en momentos puedo llegar a pensar que me falta un poco de paciencia para calmar cualquier llantito o fastidio tuyo, en líneas generales eres un bombón. Eres una bebé muy buena, paciente y feliz. Sonríes muchísimo, hablas un montón, y sueles quejarte sólo cuando tienes hambre… así que quiero que sepas que soy un papá feliz, un papá orgulloso y un papá que está realmente muy contento de contar con mami… porque sé que el que tú seas así, y que estés tan cómoda con nosotros, es en gran parte mérito suyo.

Y quiero dejarlo por escrito, porque si bien mamá sabe que la adoro, y que no podría vivir sin ella, es necesario que tú sepas a estas alturas de tu vida, que yo sólo puedo estar tan feliz contigo, porque estoy tan feliz con ella. ¿Será porque tú y ella fueron por tanto tiempo una sola?

Son mis dos amores.

Papá.