Cuando mamá no está

Cuando mamá no está, nos quedamos pegaditos, apachurrados, mirándonos como si no hubiera nadie más en el mundo que tú y yo.

Cuando mamá no está, comemos juntititititos, y hacemos la siesta lado a lado.

Cuando mamá no está nos bañamos, nos cambiamos de pañal, y nos contamos cuentos.

Cuando mamá no está nos abrigamos porque de madrugada hace un poco de frío. Y lo sabemos porque nos despertamos con hambre, nos levantamos y caray – mamá no está – tenemos que buscar algo de comer.

Cuando mamá no está, papá se encarga de ti. Con toda la ayuda de tu abuela, de tu padrino, de tu tía y tus primos.

Sin embargo, cuando mamá no está, nos levantamos a las 4am, nos miramos y nos preguntemos: Mamá, ¿dónde estás?

Valentina de madrugadaY cuando mamá sí está, hacemos todo lo anterior, pero más contentos.

Papá.

 

Happy Mes-day #6!!! Y todo lo que tus 6 meses traen.

Torta de 6 mesesPrincesa! El pasado jueves 14 cumpliste 6 meses de edad. 6 meses! Puedes creerlo? Han pasado tantas cosas desde entonces, y el simple hecho de leer este blog algunos meses atrás hace que vea cómo has cambiado en tan poco tiempo. Desde que eras una pequeña ratoncita hasta hoy, que te sientas solita, y hasta comes papillas!

Cantando Happy BirthdayCumpliste 6 meses el mismo día que mamá cumplió años. Y no podíamos dejar de celebrarlo! Mamá estuvo tan feliz, que decidió que todos los años celebraremos su cumple con tu “medio año”. ¿Qué opinas? familia Muck Rodriguez

Me encanta la idea de acompañarte en el camino de vida que empiezas a recorrer (y que pronto recorrerás literalmente!) que tengo que confesarte que aunque hayan pasado sólo 6 meses, te juro que no recuerdo bien la vida sin ti.

Pero vamos al punto, pitufa loca. Ahora que eres grande (ya te está saliendo un tercer diente!) tu mundo está cambiando radicalmente. Empiezas a disfrutar nuevas formas de experimentar el mundo, y aprendes muchísimas cosas nuevas cada día. Entre ellas, a sentarte, a comer, a bañarte y usar bloqueador, etc.

Cerros de ropa y pañales Huggies Disfrutas de irte a la playa en mitad de semana con mamá… aunque eso signifique que prácticamente te mudas con la mitad de tu ropa (ojo que ese cerro de ropa también incluye ropa de tus amigos) y un montón de pañales. Coches de Valentina y sus amigos

Y no fuiste a la playa sola, fuiste con las amigas de mamá, y tus nuevos amigos! No sabes lo paja que puede ser para mi saber que tienes amigos a quienes conocerás “desde que eran bebés”. Y que si bien se llevan meses, son todos unos pequeños renacuajos! ¿Increíble, no? Tienes mucha suerte pequeña. Yo no tengo esa clase de amigos, y me encanta saber que tú sí los tendrás. Valentina en la piscinaY ahora sí puedes disfrutar de la piscina como la tiburoncina que eres! Ya eres grande como para no morirte de frío en el agua, y al mismo tiempo para sofocar los calores del verano remojando las patoingas usando un flotador hecho para esa edad. No tienes idea de cómo lo disfrutas!

Valentina en Madam Tusan Valentina en Madam Tusan 2

 

Y salir contigo es cada vez más sencillo. Te encanta estar sentada a la altura de los adultos, y conversar con todos. Eres una máquina de sonrisas, y cada día tienes más paciencia, dejando que mamá y papá puedan también disfrutar de estar con sus amigos, salir a comer sin tener que salir volando porque “la bebe no aguanta”. Tú mi amor, aguantas todo. Eres demasiado buena!

Mesa de comer empacada Recuerdas que te conté que tu tío Carlos guardó en su casa tu silla de comer, cuando no pude traerla a Lima ya que tenía un exceso de bultos de todas las compras que hicimos para ti por internet? Pues esta es. Te la trajo tu tío Huguito, quien vino de Miami a Lima sacrificando la mitad de su equipaje para que tú tengas tu silla hermosa. Ahora que ya tienes 6 meses… pues fue momento de armarla!Mesa de comer armadaQuedó chévere no? Y te cuento algo: Te encanta!

Probando la mesa de comerEres la más feliz con esa nueva vista! A la altura de papá y mamá, y comiendo como grande!

Una cosa nueva: la sazón de papá. Y debería decir “sazón” entre comillas, pues todavía no puedes comer nada sazonado. Nada de sal, ni especias, ni azúcar refinada. Tus papillas, que obviamente se ven deliciosas, son una muy natural y fresca forma de puré chancado de algunas verduras o harinas (en la foto es papa amarilla), un poquito de yema de huevo y tu leche. Deli, pero es sólo el comienzo. Pronto le hincarás el diente a los platillos de papá! Pero paciencia, paciencia!

Papilla de papa

Antes de tirarnos encima de un brontosaurio al horno, tenemos que aprender a comer! Y digo que “tenemos”, porque no sólo tú tienes que aprender a comer sólidos, pero nosotros tenemos que aprender a dártelos. Y nuevamente, tenemos que armarnos de paciencia, no apresurarnos y tratar de que descubras nuevos sabores cada día sin convertir la experiencia en una pesadilla. Por el momento te confieso, no ha sido taaan difícil, pero fácil tampoco. Es un mate de risa ver las muecas que pones con la comida, pero al mismo tiempo es de lo más increíble verte sonreír cuando algo genuinamente te gusta.

Valentina comiendo y haciendo muecas 2 Valentina comiendo y haciendo muecas 3 Valentina comiendo y haciendo muecasValentina saboreando Valentina gozando Valentina comiendo felizA todo esto, pequeña pitufa, puedes creer que tu madrina, tu tía Elsa, tu tío Gino (papá e hijo) y tu tío Renzo te regalaron una cucharita de plata? Una belleza, para una belleza. Cuchara de plata

Pero sabes qué? Con cuchara de plata, o sin cuchara de plata, es importante que sepas que todos los papás siempre buscarán que sus hijos estén felices y bien alimentados. Y así como hoy aprendes a comer, quizá mañana podamos aprender juntos a ayudar a quienes no tienen qué comer. Porque más importante que cualquier cuchara de plata, es tener un corazón de oro, y yo sé que tú lo tienes. Y verás que tu madrina te enseñará eso también.

Valentina con papilla en la caraTe amo.

Papá.

 

 

 

 

 

 

 

Bloopers de la paternidad

Tomando jugo de granadillaPitufa loca. Mientras tomas tu jugo de granadilla con la más absoluta concentración (los nuevos sabores te están volviendo más coca cola que nadie!), déjame contarte algunos bloopers de las cosas de ser padre.

Muchas veces me preguntan cómo es que tomamos las fotos lindas que te tomamos, y en muchos casos son fruto de la espontaneidad, y en muchos otros, de tomar cien fotos en ese instante y escoger la mejor. Entre ellas, ahora que aprendiste a sentarte, las fotos que no “vieron la luz” son las de aquellas situaciones en las que no pudiste mantener la postura, o el balance…

Caída en la camaO como cuando te quiero tomar una foto porque estás sonriendo de una forma espectacular y cuando consigo encender la cámara del celular, te estás comiendo una media…

Comiéndote la mediaOtras son las fotos que quiero tomarnos, donde decides que eres tú la que debes tomar la foto y coges el celular en pleno ataque de locura…

Gritos con papáY no faltan las fotos en las que tu sonrisa no termina de ser dulce, y tiene alguito de macabra/cocacola. Especialmente si exhibes esos dos dientecitos feroces tuyos y pones esa mirada de serial killer. Pequeña demente. Cara de locaPero creo que lo más chévere de todas estas cosas son los momentos que pasamos tomándonos fotos. Porque la verdad, es que nunca posas para ellas. Siempre la estamos pasando bien, y la foto es una consecuencia natural del grito “Trae la cámara!” de alguno de tus papás cuando vemos que eres súper feliz y lo demuestras con alguna sonrisa, o alguna carcajada nerviosa.

Algunas otras, son sólo son tomadas como parte de la evidencia científica de nuestro parentezco… como esta de tus incipientes rulitos… culpa total de tu padre…RulosO esta, donde estrenas cochecito nuevo y eres tan, tan feliz por el simple hecho de que ahora ves el mundo desde otra perspectiva (en tu coche anterior nos mirabas a nosotros, ahora miras el camino!). Coche nuevoLo que me encanta pequeña, es que los fines de semana, que es cuando más tiempo paso contigo, puedo verte despierta, feliz, gozando del día y de la vida. Porque de lunes a viernes lamentablemente una de las figuras más comunes entre tú y yo últimamente es esta:

DormidotaAsí que me perdonarás si los fines de semana te alboroto tanto, que terminas agotada, y recurres a esconderte donde puedas para que papá no se coma tu panza. Aunque déjame confesarte algo… no eres la mejor escondiéndote. Mentira, eres increíble, sólo que papá es un gran detective! Escondida

Pequeña pitufa loca. Eres en gran parte la culminación de mi vida. Lo más paja de mis días. Apachurrarte a ti y a mamá es mi actividad favorita en todo el mundo, así que tampoco te sorprendas si esta clase de fotos abundan en nuestros álbumes.

Beso en el cacheteOjo: Ese lápiz labial es de mamá, que se le ha dado por “marcarte” de vez en cuando.

A lo que iba: Nuestra vida está llena de fotos, sé que en este espacio nuestro encontrarás una gran cantidad de fotos preciosas, pero quiero que sepas que también te caes, también te escondes, también estás hecha una loca. Porque yo siempre pensaré que eres perfecta, pero tarde o temprano descubrirás que no es así.

Y ahí estaré yo. Para tomarte una foto. 🙂

Te amo, pequeña tiranosaurio!

Papá.