Al agua pato!

Se viene el verano, pequeña chanchis voladora! Los días son cada vez más soleados, y la inevitable pregunta que venimos haciéndonos con mamá, es que siendo tú tan amante del agua (eres mitad sirena, mitad piraña) ¿cómo vamos a evitar que te tires de cabeza a las piscinas sin que te lastimes?

Así que ya andamos en búsqueda de los mejores flotadores para bebés (consejos de mamis y papis, porfa déjenlos en los comentarios), y de cualquier consejo que nos puedan dar para sobrevivir a tu adicción al agua.

Ah! Y desde ya, armando un stock de los little swimmers de Huggies, que para verano se agotan por arte de magia y es un lío encontrarlos! Porque no estoy seguro que sea una buena idea soltarte en el agua al “natural” jajaja.

Una pregunta a ti ahora: ¿Bikini de lunares amarillos?

Te amo!

Papá.

La vida de acuerdo a mis fotos VI

Princesa acuática! Hace casi un mes y medio que no he tenido tiempo para escribirte. Perdóname chancha loca, han sido unos 40 días realmente locos. Dos de los últimos fines de semana los he tenido partidos por la mitad, y el trabajo me ha tenido algo secuestrado.

Pero hoy, al fin, aprovechando mi hora de almuerzo y mientras mastico un par de lechugas (porque se viene el verano y todos queremos un papá con menos panza) tengo tiempo de dejar algunas cosas que han pasado estos días.

Quiero que sepas que si bien he estado un poco alejado del teclado, no lo he estado de ti (a pesar de esos fines de semana un poco fregados), y que siempre estamos juntos. Quiero que sepas que eres la alegría de todas mis mañanas! Eres la cosita loca que desde las 6am (a veces un poco antes) hasta las 8am hace y deshace mi vida entera.

Valentina mañanasDesde la cambiada de tu pañal matutino (que últimamente es un desastre porque parece que tú solita te quieres poner tus huggies aunque no sé si tienes claro que no van en tu cabeza)… hasta los desayunos no tan saludables que a veces papá improvisa (como el pop corn).

Valentina y su pañal huggies

Valentina comiendo pop corn(Mentira pequeña, el pop corn fue sólo un experimento, igual desayunaste riquísimo tus huevitos con jamoncito y juguito).

Tengo que decirte que eres (desde siempre) una caramanduca loca de lo más saludable. Eres más grande, más alta, más loca y más dientona que el promedio de bebés de tu edad, pero tu pediatra dice que estás súper OK. Y eso para mi es un 20 en la libreta.

Ahora, tanta salud también significa una gran energía, Tienes una visión 20/20 (divisas un “guaguau” a 10 cuadras de distancia – y lo empiezas a perseguir también desde esa distancia) y una fuerza para mover objetos que realmente hace que tengamos que estar pendientes de que no te saques -o le saques a algo- la mugre. Es por eso que estos últimos fines de semana hemos salido a todas partes con tal de que puedas tener amplios espacios para jugar, para ser tu misma y para que ninguna limitación de área te contenga.

Valentina en cama elásticaTe encanta treparte a las camas elásticas, porque como tienes ya tan buen equilibrio, creo que caerte y rebotar es de lo más divertido para ti (disculpa los pantalones de Nana Fine que llevas puestos – son idea de mamá).

Valentina en parrilla Valentina voladoraNo sabes lo feliz que eres al aire libre. Creo que naciste como una pequeña niña de la selva. Corres como el viente, y a veces no hay quien te chape! Y te encanta acercarte a los demás niños para jugar contigo, lo cual siempre me pone nervioso porque muchas veces se trata de niños de varios años más que tú, que juegan con un poco más de fuerza que tú… por lo que siempre temo que te atropellen. Pero no, tú sigues ahí. Terca como tu padre. Te amo.

Valentina corredoraValentina jugandoValentina tobogánAhora que caminas por todas partes, que corres como el viento y que eres casi casi independiente de tus padres, tu curiosidad se ha exacerbado. Quieres mirarlo todo, conocerlo todo, entenderlo todo (y chuparlo, morderlo y comerlo todo). Eres tan curiosa que no pude contenerme de tomarle una foto a estas patitas (con la media sucia, muy mal!) que se paran de puntitas sobre un banquito para poder mirar lo que hay en la mesa…

Piecitos curiososY una de las cosas que te causa últimamente muchísimas curiosidad es la cocina! Es algo sumamente nuevo, y que a mi me encanta que esté sucediendo, pero que puede sacar un poquito de quicio a cualquiera, jajaja.  Te explico, los fines de semana tradicionalmente cocino yo en casa, y para cocinar, salgo a hacer algunas compras y regreso a casa para ponerme manos a la obra. Algunas veces pasa que no llego exactamente a la 1pm en punto (hora exacta en la que tú sueles almorzar) y mamá empieza a darte de comer lo que tienen preparado con anterioridad para ti. Y como queremos siempre estar juntos, tú almuerzas en tu silla hermosa acompañándome en la cocina mientras preparo lo nuestro.

Como sabes, estos últimos meses he estado a dieta, así que la mayoría de las cosas que preparo se parecen a esto:

Verduras

Ensalada caliente con pez espadaY casi siempre se trata de una mezcla de vegetales ricos al wok con un pescadito grillado (en la foto pez espada). Resulta, pequeña nariz de lombriz, que no almuerzas. Que mientras me ves cocinar pides “agua-agua” y haces “Mmmeeem” y repeles cualquier intento de hacer que comas tu comida. Y lo haces hasta que yo termino, momento en el que abres grande la boca y exclamas “Ammm! Ñammm!” y reclamas tu porción de mi plato. Dime tú!

Pero lo más gracioso quizá es lo que ocurre de noche, cuando mamá te hace dormir luego del baño. Luego de jugar y de tomar un último biberón nocturno, mamá prende la tele para ver algo… y zas, si pone Fox Life y ves algo que tenga que ver con comida, abres nuevamente los ojazos, exclamas “Ammm!”, te bajas de la cama y te vas corriendo a la cocina! Luego de haber cenado, terminado un biberón, y estar prácticamente dormida! Eres tremenda!

Valentina comiendo papaClaro, tanta energía sólo puede venir de toda la comida que te empujas todo el día! Tienes un filo… que creo que heredaste de mi. ¿Qué te puedo decir? Lo que se hereda no se hurta.

Hablando de herencia, me imagino que te extraña que tengas el pelo casi siempre del mismo tamaño. Pues la verdad es que no, mariposa loca, tu pelo sigue creciendo y creciendo… pero como heredaste algunos de mis rulos (por no decir todos y más), tu pelo suele verse siempre así.

Valentina en la piscina de pelotas

 

Lo cual es una tortura para mamá porque no tiene idea de cómo peinarte, así que ella aplica un ganchito al medio (peinado al que llama “el poodle”) y listo. Y bueno, yo evidentemente no puedo decir mucho al respecto porque mi destreza para el peinado es nula. Pero la verdad es que tu cabello está cada día más larguito, y se ve en realidad así:

Valentina con el pelo mojadoViste? No era tan cortito como pensabas! Yo por lo pronto soy partidario de las vinchas, que siempre sacan lo mejor de tu personalidad, jajaja.

Valentina y antenitasPrincesa, en estos últimos días hemos estado tratando de aprender dos cosas. La primera es algo que tú has aprendido sola, y la segunda es algo que estamos aprendiendo ambos. La primera, es a jugar a las escondidas. No hay nada que disfrutes más que esconderte para que yo te busque, y luego buscarme a mi cuando te encontré. No existen más reglas que esa. Y me parece el juego más maravilloso del mundo, porque nuestra felicidad al encontrarnos es la más real y rica del mundo, y está coronada por tus carcajadas.

Valentina y las escondidasLa segunda se trata de ir a misa. El padre que nos casó, nos dijo “una familia que reza junta permanece junta”. Y yo no soy una persona muy metódica en cuanto a esto, pero sí soy de las personas que creen que es importante que una familia tenga un eje espiritual importante, sea que el sea, porque nos ayuda a tratar de ser mejores personas. Y la verdad es que para nuestra suerte, encontramos una misa muy entretenida! Aquí estabas en las faldas de mamá, que se encuentra de espaldas. (Espero no haya sido una falta de respeto tomar esta foto).

Valentina en misa

 

Maravilla voladora, yo sé que en el Halloween pasado te dije que este año celebraríamos el día de la canción criolla y que no te disfrazaríamos… pero tu tía te envió desde Alemania unas antenitas de la abeja Maya tan lindas, y tu tía Jossy nos consiguió un disfraz tan lindo de abeja que… no pudimos resistirlo. Y la verdad, chanchita loca, que fuiste una abeja reina. Lo pasaste increíble, y terminaste de lo más feliz. Creo que de todas maneras celebraremos el día de la canción criolla, pero el próximo año te disfrazamos igual. ¿Trato hecho?

Valentina Criolla

Valentina carita pintada Valentina Halloween abeja Valentina Halloween abeja 2¿Ves que lo pasaste súper? Quizás el próximo año me disfrace yo contigo! Sólo si prometes no comerte el cerebro de tu tío Jose Daniel…

Valentina come cerebrosMi pequeña maravilla… sé que ha pasado un tiempo desde que te escribí por última vez, casi un mes y medio, pero te das cuenta que hemos hecho muchas cosas juntos? Te das cuenta de lo afortunado que soy de tenerte en mi vida? La llenas de colores, la llenas de risas, de persecuciones y de ataques de cosquillas. ¿Qué más puedo pedir? Soy el hombre más feliz del mundo cuando caes rendida con tus juguetes en las manos… porque el sueño te lleva de un campo de juegos a otro.

Valentina dormida con juguetes

Quizás sólo me quede pedir… que me digas Papá!!! Oye enana loca! Hasta ahora no me dices papá formalmente! En broma te he amenazado con que tienes hasta Navidad para decírmelo… pero seamos honestos. A estas alturas del partido dices: Mamá, agua, luz, “seacabó?” (y mueves las manitos en señal de interrogante), una vez dijiste “arajo…” , dices Guaguau, dices Mamama, y una buena variedad de otros sonidos para refererirte a las cosas como cuando quieres comer, o señalas algo diciendo “este?”… pero Papá, con todas las de la ley, no dices. Lo peor de todo es que lo has dicho. En más de una ocasión. Te he escuchado decirme Papá, y luego no más. Dices “Mamá” 180 veces durante el día, y alguna que otra vez sueltas un “baba”… Y cuando mamá te pregunta ¿dónde está Papá? tienes la sorna de voltearte, mirarme, tirarte encima mío y declarar que claramente entiendes que yo soy tu Papá. Pero no lo dices, pequeñuela traviesa.

Así que nos hemos puesto a entrenar:

Para antes de Navidad, ya enana loca?

Te adoro con el alma.

Papá.