Come on dream on, dream baby, dream.

Como dice tu tío Bruce Springsteen, Yeah I just wanna see you smile. Y no quiero que dejes de soñar nunca, pequeña. Nunca jamás. Porque si alguien es prueba viviente de que sus sueños se hacen realidad, ese soy yo. Te soñé, y aquí estás.

Estos días han sido una locura. Este año ha sido una locura en general. No sé ni cómo, pero el 2014 ha sido un año de muchos cambios. De mucho empuje laboral, de muchos proyectos personales, de mucha energía. Un año en el que he eliminado 2 tarjetas de crédito, he perdido 20 kilos, escrito un libro, y tú has crecido, crecido y crecido sin parar acompañándome en cada uno de los pasos que doy.

Cuando uno tiene tiempo para detenerse y mirar hacia atrás, y como yo, sorprenderse de lo que está pasando, hace falta tomarse un minuto para agradecer su suerte, agradecer a la vida, a los amores, a los amigos. Yo no podría estar más agradecido por toda la atención que un pequeño libro ha podido tener, y sólo puedo esperar que la atención sea merecida, y que el libro que con tanto cariño escribimos juntos sea útil en manos de quienes lo necesiten. José Muck Yo también cambio pañales revista Viu José Muck Yo también cambio pañales diario correo Yo también cambio pañales Jose Muck y Augusto Álvarez Rodrich Yo también cambio pañales Yo también cambio pañales La República José Muck José Muck Yo también cambio pañales Asia Sur José Muck yo también cambio pañales revista Somos El Comercio

Mi instagram se llenó de fotos de amigos y lectores enviándome fotografías suyas con el libro, desayunando con el libro, anotando y subrayando porciones, y no tienes idea pequeño camarón con cola, de cómo me hace sentir eso! Me sobrecoge de una forma, pensando en que nuestra historia, nuestro aprendizaje puede ser útil para alguien más. Pero sobre todo, que la forma en la que tú cambiaste mi vida, puede ayudar a guiar el cambio de la vida de otros. Debe ser difícil imaginar esto, pequeña, pero esto lo has hecho tú. Tú cambiaste mi vida, y ahora estamos ayudando a otros en sus propios caminos. ¿Increíble, no?  Por eso, pequeña, no dejes de soñar nunca. No sabes a dónde te llevará la vida!

Charlie Brown

Rodéate de amigos, princesa. Rodéate de amigos con intereses en común pero con diferencias que los hagan interesantes para ti, y deja que el cariño sea el común denominador que los una. Rodéate de amigos que puedan pasar un domingo tirados comiendo, riendo, divirtiéndose. Disfruta de la vida todo lo que puedas, siempre que puedas, porque ese es el mayor regalo que tenemos. Life is happening as we speak. Los planes son buenos, son fenomenales y nos permiten tener estructura en la vida, pero no podemos vivir planeando. Tenemos que tomar acción. Ese ha sido el aprendizaje de mi 2014 hasta ahora.

 

Serendipity El Chepis amigos La Ladrillera

(Amigos! Los queremos!!!)

Y sobre todo, juega! Juega siempre!

Valentina en la ladrillera Valentina en la LadrilleraY a riesgo de contradecir todo lo que he venido haciendo para bajar los 20 kilos que aseguren que no te abandone antes de tiempo, come helado y torta de chocolate cuando puedas. Porque querida enana loca, la vida es mejor con torta de chocolate y helado de vainilla.

Helado de vainilla y torta de chocolate la ladrilleraValentina come helado

Aunque debo confesarte pequeña, en pro de que este blog sea un archivo histórico de tu crecimiento y desarrollo como pequeño ser humano, que aunque amas el “helayo” y la “toyta de tote”, uno de tus favoritos de favoritos es el limón. Aquí dejo la evidencia de tu favoritismo por el ácido fruto. Nótese que no frunces el ceño, ni siquiera un poco. Y si te fijas en el limón, ya está bieeeen chupado!

 

 

Valentina se limpia huggiesMi pequeña princesa, te confieso que estoy emocionado. Este 2014 ha probado ser un año increíble para nosotros hasta ahora, y le quedan 4 meses. ¿Qué crees que debamos hacer ahora? Todavía tengo un par de proyectos, y siento que este es el año para sacarlos adelante! Ojalá tengamos suerte!

En 2 semanas aproximadamente cumplirás 2 años de edad, y ya tengo una idea del regalo que quiero hacerte. Te contaré más luego. Empiezan los preparativos!!!

Por ahora, te agradezco cada día por lo mucho que me quieres. Lo mucho que me extrañas cuando salgo de casa, la alegría que inunda tu rostro cuando me ves llegar, y el cariño con el que me cuidas cuando estoy enfermo. Porque eres mi pequeña enfermera! (Aunque me pongas tu cubo de bloques en la cabeza).

 

Valentina EnfermeraTe adoro chiquitolina loca. Con tus cuidados, no hay forma que no mejore.

Papá.

P.D: Tienes una armónica nueva con la que estás aprendiendo a tocar! Y papá tiene una guitarra nueva para hacer música juntos. No sabes lo emocionado que estoy!!! Te prometo hacer videos juntos pronto!

Mis guitarras

 

Sí y no.

Valentina sacando la lengua

Hola gatita, ¿cómo estás hoy? Siempre que empiezo a escribirte me pregunto casi en automático ¿qué estarás haciendo cuando leas el blog? ¿En qué momento de tu vida te encontrarás? Nunca tengo una respuesta. Sólo espero que cuando pase, leer a tu padre te haga tan feliz como a mi escribirle a mi preciosa hija.

Tengo que contarte que has llegado a un nuevo hito en tu vida. Hasta hace unos meses, una de tus palabras favoritas era “no”.

¿Quieres dormir? No.

¿Quieres comer algo? No.

¿Más leche? No.

Y aunque en muchos casos sí querías dormir, sí tenías hambre, o sí querías más leche, tu respuesta negativa era automática. Generalmente repetitiva y acompañada del movimiento pendular de tu dedito índice. Ño, ño, ño. Ño papá. Ño mamá. Ño.

Lo cual fue muy divertido en su momento, porque hacías que nos cuestionemos el simple hecho de preguntarte las cosas. Como vi alguna vez en una entrevista a un comediante con mucha experiencia sobre paternidad, en la que el conductor de televisión le pedía ayuda porque su hija nunca comía. El comediante le pregunta ¿Y por qué no come? y el conductor le responde “No lo sé! Le pregunto, ¿quieres panqueques? No. ¿Quieres huevos con tocino? No. ¿Quieres pan con mermelada? No. Nunca quiere nada!” y el comediante le dice “Ah… ahí está tu error. ¿Para qué preguntas?”. Del mismo modo nosotros nos cuestionamos preguntarte las cosas, porque tu respuesta automática iba a ser negativa, haciendo incluso más difícil que podamos llevar a cabo cualquier tarea, porque tras responder negativamente, nos querías dejar muy en claro que ÑO ibas a colaborar.

¿Nos lavamos los dientes? Ño.

¿Nos ponemos pijama? Ño, ño, ño. Ño tuto. Ño quelle.

Ño quelle. Ño.

Valentina haciendo muecas

Lo cual hasta cierto punto es súper divertido, pero llegado el momento de lavarse los dientes, ponerse la pijama, ir a dormir, la diversión empieza a convertirse en frustración cuando claramente ÑO quieres hacer nada de eso.

Tal y como la confusión llega cuando ÑO quieres comer, y acto seguido nos persigues a cualquiera que tenga una galleta en la mano gritando “Ñam ñam!? Ñam ñam!”

O como cuando ÑO QUELLE comer, pero a los dos minutos gritas “HELAYO!”.

Valentina Huggies comiendo helado

Sin embargo, desde hace un par de semanas, de tu boca brotó el primer SHÍ de tu historia. De nuestra historia. Y es algo magnífico escucharte decir que SHÍ. Porque significa que en tu mente, los conceptos del negativo y el positivo están empezando a formarse. Y a través de esos dos conceptos, tu conducta, y la consecuencia de tus actos se condicionan directamente de tus decisiones y tu forma de comunicarte con nosotros. Desde hace un par de semanas entre tú y nosotros existe un puente, que hasta entonces no existía. Oh shí!

Ahora, cuando te preguntamos ¿Tienes hambre? respondes muchas veces que shí. Y recibes tu comida. Y la disfrutas. Si dices que ño, pues esperamos un rato. Cuando te preguntamos si quieres leche, y dices que ño, te respetamos, y esperamos a que 15 minutos después nos pidas “¿más lete?”. Incluso cuando estás a punto de dormir, cuando tradicionalmente dabas vueltas en la cama con los ojos cerrados diciendo que ño ibas a hacer tuto, ahora respondes shí a la pregunta ¿tienes sueño, quieres dormir?. Y acompañas tu shi de un “¿arrurrú?” para que mamá o papá (dependiendo de tu preferencia ese día) te cantemos algo antes de dormir.

Y aunque esto no significa que hayas dejado de ser compleja, o de querer primero estar en tu silla, y 3 minutos después sentada encima de la falda de tu madre, sí significa que entablamos una comunicación de dos vías que tiene sentido. Valentina en su silla

Valentina sobre mamáSignifica que estás interiorizando cada vez más cosas. Que entiendes que existe una diferencia cuando nosotros mismos te pedimos que no hagas algo, o cuando te decimos que sí lo puedes hacer. Y que sabes que respetaremos tus decisiones, cuando nos dices que no quieres algo, o que sí lo quieres. Porque es maravilloso ver que tu aprendizaje pasa por descubrir las consecuencias de tus decisiones, de tu experimentación de la vida. Y aunque nunca te dejaremos meter los dedos al enchufe, o algo similar, estamos dispuestos también a experimentar la vida contigo, descubriéndola a través tuyo.

De la manito. Como siempre. Te amo gatita loca. Y aunque a veces te diga que no, tendrás que saber que tú me lo has dicho más veces a mi que yo a ti.

Espero que estés donde estés y hagas lo que hagas cuando leas esto, estés bien. Estés contenta. Estés sonriendo.

Te amo.

Papá.

Valentina caminando de la mano