3 meses de esta ricurita

Sebastian en la cama

Mi príncipe azul! Mi chiquitín patas-locas! Hoy cumples 3 meses con nosotros y déjame decirte que han sido 3 meses maravillosos. Con sus malas y sus buenas noches, con sus preocupaciones varias pero sobre todo con muchas sonrisas. Los tres amamos con el alma, no hay mañana en la que tu hermana no te busque para darte un beso enorme en el cachete (cosa que no pareces disfrutar precisamente, especialmente cuando el beso se excede de chupón) pero al fin y al cabo es una expresión de amor que nos enternece a todos.

A un par de días del día del padre, este domingo tengo algo extra que celebrar, que es mi primer día del padre como papá de dos locuritas ricas! Hoy celebramos el día del padre en el kindergarten de tu hermanita y no pude ser más feliz viéndola actuar y cantar y pensar en que pronto estarás también tú divirtiéndote aprendiendo tanto del mundo y haciendo amigos. Mientras tanto, te diviertes jugando en tu gimnasio sobre la cama de papá, aprendiendo a sacar la lengua y derritiéndome el corazón con cada sonrisota que has aprendido a hacer.

Sebastian Muck sonrisa

Pequeño bebé, no tienes idea de lo mucho que ha significado tu llegada a mi vida, y cómo he tratado de cambiarla para poder estar más cerca de tu hermana y de ti. Este cambio, esta decisión por la independencia, por la libertad de poder salir contigo y con ella al parque una tarde para disfrutar de su infancia, no ha resultado fácil en absoluto, como obviamente no le es fácil a nadie en este país tratar de vivir y trabajar de forma independiente. Sin embargo puedo decirte algo, ha sido la decisión correcta. Por el tiempo que pueda durar esta independencia, y que ojalá sea mucho, lo ha sido. El estar cerca de ustedes me carga de energía, me hace tratar de ser una mejor persona, me centra sobre las prioridades de la vida, y me da claridad sobre el hecho incuestionable de que la prioridad de mi vida es mi familia. Ojalá Dios nos siga ayudando para poder mantener un ritmo de trabajo en casa que pueda realmente gestionar para balancear la necesidad de ganar dinero con el tiempo para estar con ustedes, en familia. Porque siempre podré ganar más dinero, pero nadie me devolverá los días pasados lejos de ustedes.

Sebastian Muck y Papa

Mi chiquitín, has llegado a mi vida a renovar y reforzar las ganas de luchar por nosotros, por renovar mi apetito por generar una vida que podamos realmente disfrutar, donde podamos hacer una diferencia, donde podamos demostrar que nuestra pasión puede rendir frutos. Te amo mi pequeño renacuajo, gracias por llegar a nosotros, llegar tan lindo, pero sobre todo sano, feliz y lleno de vida.

Te adoro, chiquitín. Felices tres mesesitos!

Sebastian Muck

 

Candy, Shari y Canchita.

Valentina en el sillón

Mi pequeña princesa, te conozco personalmente hace ya 3 años y 9 meses aproximadamente y creo que tengo una buena idea de quién eres como persona. Conozco a tus amigas del nido hace 1 año y 4 meses, y aunque no las conozca tan bien, sé por tus historias cual es tu percepción de cada una de ellas, con quiénes juegan, a quiénes admiras y cuales forman tu grupo de comadres.

Sin embargo no termino de conocer a Candy, a Shari ni a Canchita. Desde hace ya un año, me hablas de tus hijas, Candy, Shari y Canchita. ¿De dónde sacaste esos nombres? No tengo idea, podría pensar que la influencia de los medios masivos te impulsaron a decidirte por Candy, pero Shari? Canchita? No lo sé.

Candy te suele acompañar a donde sea que vamos. Hablas con ella, juegas con ella, y de rato en rato cuando pasa algo, suele ser culpa de Candy. Cuando vamos a dormir y rezamos el Padre Nuestro, y le pedimos a la virgencita que te ayude a dormir sin pesadillas, tú le pides que deje dormir a Candy también. Cuando te pregunto, “¿dónde está Candy?” me dices que se fue a su casa. Cuando haces algo malo, y te reprendo por eso, horas después te acercas a mi, y me cuentas que has castigado a Candy por hacer algo muy similar a lo que hiciste, y que eso no se hace y que se Candy no va a ir a jugar al parque hoy, así como Candy también ha castigado a Shari, y a Canchita, quienes ya no sé si son también hijas tuyas, o hijas de Candy.

Normalmente este comportamiento tuyo me causa gracia. Candy pareciera ser esa muletilla tuya para ayudarte a comprender y experimentar el mundo a través de tu aplicación práctica sobre tu conejillo de indias imaginario. Rara vez me ha preocupado, princesa loquilla, pero quería dejar constancia de tus amiguitas, o más bien “hijitas” imaginarias, porque no sé cuánto tiempo durarán en tu vida. Y me parece que cuando leas estas cartas tan tuyas, tan de tu hermano, te reirás un rato pensando en Candy.

Tu tío Jose Daniel seguro se muere de miedo leyendo algo así, especialmente si le cuento que dices que aquel raspón que apareció en tu cuello lo hizo Candy. Y por la misma razón me pareció anecdótico dejar esto como constancia, para que nunca olvides que tu tío Jose Daniel tiene tanta imaginación como tú.

Por mi parte, pequeña mariposa, te prometo seguir estimulando esa imaginación maravillosa tuya. Escucharte hablar, utilizar un vocabulario cada vez más extenso e intrincado con fluidez es una delicia, incluso cuando intentas articular alguna excusa para no comer o no bañarte. Creces, princesa, creces y el mundo está creciendo contigo, tanto el real como el imaginario.

Te amo pequeña pitufa soñadora.

Papá.