Te acercas

El día de ayer revisé como cada día lo que “What to expect when you are expecting” tenía preparado como mensaje para mi, y encontré esto. No pude más que sonreír.

Y me hizo gracia no porque en cierto modo es lo que ya estoy haciendo contigo pequeña mariposa, pero porque la idea de poder compartir contigo todos mis pensamientos, sueños y emociones en una sola carta me parece gracioso. La verdad es que, como algunas lectoras ya anticipan, creo que este blog podría rápidamente convertirse en un pequeño libro de cartas. Porque si bien a veces no termino de encontrar tiempo para escribirte cuando lo deseo, las ganas de hacerlo no parecen disminuir con el pasar de los días. ¡Todo lo contrario!

El sábado pasado fue tu baby shower! Oma y Opa ofrecieron su casa para hacer el pequeño evento, el cual fue organizado por tus tías Rochi, Jossy y Karlita (mi hermana). Qué tal chamba se mandaron! Yo mismo, que aporté mi granito de arena con una que otra cosita ese día, me quedé sorprendido con la tremenda logística detrás de un Baby Shower. Tengo que decir también que todas las amigas de tu mami colaboraron, se remangaron y decoraron, picaron fruta, prepararon tragos, ordenaron regalos, etc. Una locura. Pero la verdad es que tanto tu mami como tú lo merecen. Hasta llegaron de una revista a tomarle una foto a mamá (contigo adentro, obvio!). Así que si la foto llega a salir, seguro que te la dejo en este espacio.

Escogieron flores de lavanda para tus centros de mesa, y si no me equivoco la lavanda representa la ternura respetuosa. Más allá de que el color es precioso, y de que el aroma a lavanda es muy agradable (tanto así que hay cientos de suavizantes de ropa, antibacteriales y demás productos que utilizan ese aroma), el significado de las flores me parece muy representativo. Ternura respetuosa es una definición tan cercana a lo que siento cuando llego a casa, miro tus cositas, veo tu habitación, y abrazo la panza de mamá. Una ternura que me derrite, y al mismo tiempo un respeto infundido por el temor de ser un papá primerizo, sin experiencia alguna y que sabe que aprenderá cometiendo errores en el camino. Pero no dudes que disfrutaré de cada uno de ellos, y que aprenderé de los mismos lo más pronto posible.

¡La casa quedó preciosa! Justo a tiempo y antes de que llegue ninguno de los invitados el comité de organización ya tenía todo listísimo y preparado para celebrar tu llegada.

El único que daba vueltas por aquí y allá preparándose uno que otro trago era papá, que ante la emoción de lo que vendría, no sabía realmente cómo ayudar en ese momento, salvo sonriendo y manteniéndome alejado de la actividad femenina. Y eso sí, limpiando todo para asegurarme que todo esté impecable para le llegada de todas las amigas de mamá y familiares de ambos.

Una de mis tareas secundarias fue transformar las botellas de champagne que compramos para el baby shower en un trago llamado Bellini, último antojo de tu madre en estos días, y lamentablemente un antojo que no puede permitirse con frecuencia, ya que precisamente se trata de un trago.

Para las interesadas, se trata de un trago muy rico que consta de 1/3era parte de copa de duraznos en almíbar licuados, y 2/3 partes de la copa de champagne. No tiene mayor ciencia que mezclar una cosa con otra, así que no tienen pierde. A mi parecer es un perfecto trago para un brunch. Yo personalmente me preparé un Tom Collins, trago que el tío Esteban me “pegó” por primera vez y que desde entonces, no he dejado de considerar simplemente como buenazo.

Otra cosa que estuvo espectacular fueron los triplecitos. ¿Por qué será que los sandwiches miniatura de esta clase de eventos son tan ricos? Es decir, los triples grandotes son buenos, pero los triplecitos son una maravilla!

Parte de los misterios de la vida hija mía. Desde ya te prometo que en tus cumpleaños no faltarán esta clase de sandwiches, ni los de pollo en petit pan, que tan feliz me hacían de niño.

Pero mejor dejo de hablarte de comida, o no podré resistir la tentación de prepararme algo en este momento. ¿Te cuento algo especial? Ya puedo afirmar que he dejado completamente el cigarrillo, y ya voy bajando 10 kilos. Es increíble lo fuerte que me haces pequeña. Sin ti no podría hacer lo que estoy haciendo.

De regreso a los regalitos, sería súper difícil enumerarlos todos, y es que todos han sido espectaculares. Seguro irás viendo uno que otro en su momento, porque de todas maneras van a ser accesorios a todas las fotos que te vaya a tomar a lo largo de tu pequeña existencia. Me emociona mucho pensar en eso y en todos los momentos que viviré contigo. Me he tirado en la alfombra de la sala más de una vez y casi te veo junto a mi, gateando. Al mismo tiempo he mirado con cierto pánico todos los enchufes, bordes, y demás elementos peligrosos para ti. Todavía estoy decidiendo qué hacer al respecto, pero créeme que lo tengo en mente. Primero que nada, terminar de armar tu cuarto.

Te conté la semana pasada que ya había terminado de pintar tu cuarto, no? Pues te cuento que ya instalamos las cortinas y la decoración de la pared. Creo que está quedando lindo, pequeña mariposa. Sólo faltan los muebles que deberían llegar la próxima semana, y estaremos listos para recibirte. Claro, sin contar con que todavía tengo que viajar a traer las cosas que compramos para ti por internet. Pero estamos cada vez más cerca a tu llegada. 5 semanas y 5 días dice el What to Expect. Yo sólo espero que no te adelantes, y si lo haces, no lo hagas mucho. Llega a tiempo, llega con calma, llega feliz. Cuando llegues, te prometo que harás con tu cuarto lo que tú quieras. Por el momento, déjanos seguir jugando a ser decoradores. Nos mantiene a la expectativa, felices, y aleja un poco los nervios que nos trae tu eventual llegada.

La panza de mamá está hermosa. Es un huevo duro. Y tus patadas se sienten cada día con más fuerza e intensidad. Tus movimientos me hablan, y literalmente me pateas la cara cada vez que aprieto mis cachetes contra la barriga de mamá. Y me sigue pareciendo lo más tierno del mundo. ¿Cómo te he podido hacer, pequeña hermosa? ¿Cómo es posible que estés ahí dentro? ¿Cómo será cuando salgas? Mamá me pregunta si ya me hice una idea clara de cómo será nuestra vida de ahora en adelante, ahora que tenemos la casa llena de tus cosas… y la verdad es que la respuesta es rara. Evidentemente entiendo lo que implica tu llegada de manera racional… pero todavía siento que vivo en la trastienda de una tienda especializada en bebés. Me faltan tus sonidos, tu llanto, tu olor, tu tacto, para sentirme papá completamente. Por el momento, sólo tengo un inmenso amor nervioso y aterrorizado que navega entre la calma y el pánico y se intercala con claridad, y oscuridad.

Creo que cuando mami dé a luz, yo también veré el mundo de manera más clara. Y seremos tres los que habremos nacido ese día. Tú como Valentina, Vane y yo como Mamá y Papá.

Te espero.

Papá.