Setiembre

Este jueves 10 mamá y papá cumplen 4 años de casados. El lunes 14 tú cumples 3 años de edad. Y yo solo puedo preguntarme, ¿en qué momento el tiempo pasó tan rápido?

Y claro, en retrospectiva el tiempo vuela porque en gran parte uno vuela de lunes a viernes y trata de sacarle el jugo a los fines de semana, exprimiéndole cada gota de emoción y alegría a tu lado. A veces me da un poco de pena que la vida sea así, tener que trabajar tan duro casi sin verte durante la semana para gozarte con la mayor intensidad los fines de semana. Luego recuerdo que tenemos muchísima suerte en esta vida, y se me pasa.

En fin, ¿en qué se nos han pasado los días en estos meses, pequeña nariz de botón de tulipán?
Pues en principio en que me celebres el día del padre como Dios manda. Me llegó en su momento mi primera invitación al día del padre de tu Kindergarten, y a los pocos días fui a tu primera actuación. Fue preciosa, cantaste en alemán sobre los animales, los colores, recitaste un poema para mi y luego me diste un babero de regalo. Fue el regalo perfecto, ya lo necesitaba! Luego tomamos desayuno y jugamos en el jardín del kinder. Salimos del cole y pasamos la tarde juntos en casa, haciéndome infinitamente feliz.

2015606125019Actuación día del PadreJuegos día del padre

Dos días después celebramos el día del padre en casa, el domingo como corresponde. Mamá y tú me llenaron de regalos preciosos, especialmente unas flores hermosas de La Florentina, y un cuadro hecho a mano maravilloso que dice “Papi, quiero que sepas que tú eres mi súper héroe favorito”.Ya lo tengo conmigo en la oficina y junto a todas tus fotos (mi oficina es la más cachivachera y llena de fotos, te lo aseguro) son parte de mi inspiración cada día.

Regalos día del padre

Ah, sí. Creo que en la foto salen un par de calzoncillos. Todavía no entiendo eso de regalar ropa interior jeje. Cosas lindas de la vida.

Luego de abrir regalos, llamamos al Opa, saludamos al Abu, y fuimos a desayunar a la calle pues mamá y tú querían invitarme algo rico. (Nota mental, el próximo año deberíamos regalarle calzoncillos al Abu y al Opa, para que se rían!).

Valentina desayuno día del padre

Y es que en eso de salir a comer algo rico creo que se nos pasan los fines de semana. Uno lo toma como algo normal, pero de verdad tenemos mucha suerte en muchos aspectos. En primer lugar, de vivir en un país donde se come tan rico caramba. En segundo lugar, de tener los medios para hacerlo. Nunca está demás agradecer y seguir trabajando. Eso es algo que nunca dejarás de aprender, pequeña loca.

Pero sí, nos la hemos pasado comiendo. Y comiendo. Y comiendo. Tanto fuera de casa… (Morí de risa con tu intento de comer tu pollo frito con palillos de sushi).

Valentina almorzando con mamáValentina cebichitoValentina olive gardenValentina comiendo sushi

Como dentro de casa.

Valentina y los panquequesbrownies brownies de valentina Valentina y los brownies

Barriga llena, corazón contento, dicen, no? Aunque debo aclararte pequeña langosta de primavera, que no todo es comer en esta vida. Tu saludable apetito siempre está motivado por una enorme cantidad de actividad física. Tu energía diaria es (o parece ser a veces) inagotable. Y para que puedas llegar a dormir bien a las 8pm de la noche, tu actividad diaria suele incluir mucho salir al parque a jugar, corretear detrás de gatitos, usar tu scooter como una loca, e incluso asistir a tus clases de educación física. A esto, pronto, prontísimo le añadiremos tus clases de baile. Porque no he conocido en mi vida a una niña más bailarina. Te encanta! Te sientas frente a la tele y me pides que te ponga videos de ballet en YouTube, y bailas por horas. Así que vamos a aprovechar esa energía y propósito natural para ver si las clases te gustan. Ya me dirás cuando leas esta carta más adelante si las clases rindieron algún fruto!

Valentina y los gatitosValentina en el columpioValentina y mamama alice

Olvidé mencionar que AMAS los caballos? Con pasión y locura? Tienes la increíble suerte de tener una madrina que te puede llevar feliz de la vida a montar a caballo, y no tienes idea de lo alegre que estuviste. No cabías en tus cabales! Así que botas rosadas y sombrero rosa en mano, te fuiste a cabalgar con tu madrina. Qué paja!

valentina y elsa mariaValentina en el caballo

¿Así cómo no se pasan volando los días? Mi última carta larga ha sido escrita hace 11 semanas aproximadamente. En parte porque he estado tan ocupado en el trabajo, y en parte porque hemos estado tan activos durante los fines de semana que ya te imaginarás que toda esta acción a mi también me ha dejado agotado, jeje. Sin embargo ya era hora de contarte sobre todo lo que ha pasado en estos días.

Porque tus papás hacen un esfuerzo muy grande por llenar tu vida de experiencias, y no sólo de dibujitos en la tele. Creemos firmemente en que la mejor forma de que crees una visión del mundo es que lo explores en todas sus formas. Eso, en el fondo también nos hace a nosotros unas personas más activas. Así que creo que ganamos todos, pero sobre todo ganamos como familia.

Y claro, mamá y tú siempre ganan cuando después de una visita al MALI terminamos en la tienda de la tía Taloma más conocida como Miss Cupcakes en el Jockey o comprándote zapatos nuevos en la tienda de la tía Jessica Butrich. Me causa tanta gracia que sean tan parecidas ustedes dos!

Valentina en el Mali Valentina en el Mali Valentina en el Mali Valentina en Miss CupcakesValentina Jessica Butrich

Y así pasaron las 11 semanas. Entre una cosa y otra, incluso llegó tu Mamama Zoila desde Chile para apachurrarte! Qué lechera!

Valentina con mamama zoilaSin embargo, el fin de semana pasado hicimos algo realmente especial. Filmé durante el camino porque creo que es algo lindo que podemos compartir con los demás, y que me gustaría que veas más allá de solo en fotos. Ya te lo mostraré cuando termine de editarlo. La cosa es que mamá hizo algo de lo que estoy muy orgulloso.

Hace unos meses,  Sodimac le regaló a mamá una mantita de polar muy rica con una tarjeta muy linda. Ella abrazó su mantita y se echó en el sillón de la sala, y juntos meditamos sobre la suerte que teníamos de tener abrigo y tanto cariño prodigado hacia nosotros. Mamá es una personalidad mediática y no es poco común que algunas empresas nos envíen cosas a casa. Pero nos dimos cuenta, que esa mantita si bien era un lindo regalo, era con mucha seguridad más necesitada por personas que estaban pasando frío. Así que le pedimos a Sodimac que nos ayude y nos regale algunas mantitas más.

No pasó mucho hasta que Sodimac nos envió un montoooón de mantitas! Y en el camino, mamá hizo una venta secreta de su closet, totalmente para caridad, donde felizmente recaudó una suma considerable de plata.

Así que con la ayuda de tu tía Vane Vásquez de Juguete Pendiente, este fin de semana pudimos ir a un hogar para mamás adolescentes y a una comunidad para donar el dinero y las mantitas. Tú nos acompañaste durante todo el camino, y fue tanta la intensidad del evento, que al final te quedaste completamente dormida encima mío.

Valentina y papá en donación Valentina en donación

Princesa, si bien ya estamos en setiembre, y se viene tu cumple, nuestro aniversario, y los días se pasan volando – pronto estaremos en Navidad, imagínate! –  toma esta lección y hazla tuya. Llena tus días de vida. Llénalos de cosas que te hagan feliz, y si tienes la oportunidad, haz feliz a los demás.

Te amo, pequeña terriblina.

Papá.

P.D: Sigue siempre siendo la loca maravillosa que eres! La Fancy Nancy espectacular que alegra mis días!

Valentina Fancy Nancy Valentina y sombrero de hada

21 días para cambiar el mundo: Día 3. Reduciendo la contaminación verbal

Valentina jugando en el túnel

Hola princesa Valentinopla!

El mundo es ancho y ajeno, y tú todavía pareces no comprenderlo de ese modo. Para ti, para tu generación, todo será más rápido, inmediato, las distancias serán siempre relativas. Hablas con tus abuelos que están en Chile como si estuvieran aquí, y es normal. Viajas a Urubamba en cuestión de un par de horas, y es normal. Vives como si el mundo fuera tu campo de juegos, y eso es brillante. Porque lo es. Y aprendes, aprendes, aprendes. Imitas nuestros gestos, nuestras acciones, me doy la vuelta para traer tu toalla antes de bañarte y te encuentro en tus huggies y trepada a  los zapatos de mamá. Valetina Huggies en tacosY morimos de risa, porque eres una lora, aprendes nuevas palabras cada día, articulas frases y tenemos conversaciones cada vez más largas. Te amamos por eso. Y lo celebramos.

Pero también nos reímos cuando de rato en rato imitas alguna palabrota. Porque es divertido escuchar una palabra mal pronunciada salir de esa boquita que no tiene idea de lo que está diciendo. Y sólo tras reír nos detenemos a pensar en las consecuencias de que seamos tus modelos a seguir. Nos olvidamos por instantes que somos tu ejemplo de vida.

Mientras estuvimos de vacaciones en Urubamba, un chico nos dijo “No extraño Lima. Es una ciudad muy violenta. Todo es violento. Desde el tráfico, hasta la gente.” Y me quedé con esa frase grabada en la mente, porque hasta cierto punto, siempre tuve esa percepción. Habitamos una ciudad cada vez más grande, con más automóviles, más competitiva, donde todo es una lucha y cada uno vela por si mismo. No tenemos una identidad de ciudad más que de criollos, de vivos, y de creativos (eso sí). Pero creo que pocos pueden decir que Lima es una ciudad amistosa. Quizás sea mi percepción, pero al menos eso creo.

Y siento que parte esa violencia se manifiesta casi de manera automática en la forma en la que hablamos. De nuestras bocas brotan palabrotas y lisuras con una facilidad con la que ya quisiera que salgan elogios y piropos. Somos víctimas del habla popular, de “tener calle”, de no ser “lornas” y de que nadie nos agarre de vivos. Así que exhibimos nuestro florido verbo, cada vez con mayor naturalidad. Cuando no es natural. No es bueno, no es bonito y por último, no nos hace ser más o menos lornas, tener más o menos calle, o ser más o menos vivos. Simplemente nos hace procaces.

Y si bien no puedo protegerte de esa clase de violencia verbal fuera de casa, puedo darte un buen ejemplo, y hacerlo dentro de casa. En nuestra familia. Porque yo recuerdo que en casa ninguno de mis papás me dió un ejemplo de “verbo florido”, y fue en el colegio, la universidad, la vida, que descubrí mi nuevo “vocabulario”. Sin embargo siempre supe que estaba mal, que no era adecuado. Hoy, quiero que crezcas imitando algo positivo, y cultivando la conciencia de lo que está bien y está mal. Porque las palabras afectan de forma positiva o negativa el mundo en el que vives, y así como sembramos arbolitos para luchar contra la contaminación ambiental, podemos hacer algo contra la contaminación verbal.

Jarro Press Forward Jarro Pressforward #escogevidrioHace un tiempo, una amiga de mamá (tu tía Jessica)  nos regaló un frasco de vidrio llamado “Press Forward”, lleno de papelitos. La idea de este frasco es darte un impulso cada día, o cuando lo necesites, para seguir adelante. Cuando el mundo no tenga mucho sentido, o cuando haga falta una dosis de inspiración: Press Forward. Por ejemplo:

Frase Press ForwardEste frasco me pareció siempre una idea brillante, y una herramienta linda para encontrar una pequeña dosis de inspiración. Así que mientras pensaba en qué hacer para ayudarnos a corregir nuestro vocabulario, se me vino esta mecánica a la mente.

Porque naturalmente pensé primero en lo que los amigos norteamericanos llaman un “Swear Jar” o Frasco de Palabrotas, en el que metes una cantidad de dinero cada vez que sueltas una lisura. Pero mientras más pensaba en él, mientras más lo visualizaba lleno, menos me convencía. Porque tener un jarrón de vidrio lleno de dinero no me parecía la representación adecuada de algo que está mal. Todo lo contrario. Te imaginaba diciendo “Papá! Hay 200 soles aquí, vamos a comer!” cuando todo ese dinero acumulado sería fruto de soltar ajos y cebollas por un periodo de tiempo.

No. No me convencía. Así que cuando recordé Press Forward, se me ocurrió utilizar la misma mecánica. Y crear un Frasco de Palabrotas lleno de cosas positivas. Lleno de pequeñas tareas positivas para corregir, a modo de incentivo-penalidad, nuestro vocabulario. Así, cada vez que uno de nosotros sienta que ha utilizado una palabra indebida, puede tomar un papel, y cumplir la pena, haciendo algo positivo. Es una forma de ver que si el frasco se vacía, se hará haciendo siempre algo positivo, y si no llegamos a vaciarlo, pues mejor! Ganamos en ambos casos, y así nivelamos y balanceamos nuestro “karma” verbal.

Así que me puse manos a la obra. Escribí algunas penalidades que me parecían positivas, algunas relacionadas al lenguaje, otras a acciones que creo importantes en casa, y me las imprimí en algunas hojas de papel. Jarra de Palabrotas Paso 1 Creo que cada papá que quiera hacer algo similar puede imprimir sus propias penalidades. No hay pierde!

Luego escogí un frasco de vidrio (nunca plástico, #escogevidrio es la consigna familiar!), y fui doblando uno a uno cada papelito. No te mentiré princesa, me tomó un par de horas llenarlo, pero lo hice. Y te confieso que fue una actividad de domingo bastante relajante. Me sentí en paz haciéndolo.

Jarro de Palabrotas paso 2 #escogevidrioFinalmente, tapé nuestro Frasco de Palabrotas y escribí las instrucciones del mismo en la tapa, y le puse un pequeño lazo para que sea vea más bonito.

IMG_1141 Jarro de palabrotas #escogevidrioTraté de escribir con mi mejor letra, pero sabes que mi caligrafía no es la mejor. Estoy seguro que la tuya será preciosa, princesa panetonera!

Finalmente, dejé el frasco en la sala, al lado de nuestro frasco de Press Forward. Me parece algo intrigante que quizás llame la atención de las personas que nos visitan. Quizás nos pregunten un poco más sobre eso. De pronto si alguien más se anima a hacerlo, estaremos contribuyendo a disminuir la polución verbal en más hogares que en el nuestro. Eso sería un éxito, no pequeña loca?

Jarros #escogevidrio

Te amo tanto princesa, que no se me ocurre algo que no haría por ti. Este es el 3er día para cambiar el mundo de nuestro plan de 21 días. Y te juro, siendo sólo el principio, que me siento muy feliz de que estemos haciendo algo de forma activa para tratar de darte un hogar más feliz, y como consecuencia, un mundo mejor. Me siento renovado, me siento inspirado, y me siento enamorado de ustedes. De mis dos chicas. De la familia que tenemos, y del futuro que estamos construyendo juntos.

Mientras tanto pequeña ratona loca, sigue comiendo tu panetoncito tranquila.

Te amamos, y morimos de risa cuando te despiertas y pides tu vestido de princesa Sofía. Valentina Disfraz Princesa Sofía

 

 

 

 

 

 

 

21 días para cambiar el mundo: Día 0

valentina lentes de sol

 

Princesa hermosa! Hoy es lunes, y como todos los lunes, tenemos la oportunidad de empezar algo nuevo. Este año, ha sido un gran año para nosotros. Un año de mucho trabajo, mucha inspiración, y sobre todo muchas oportunidades. Y desde hace un tiempo vengo pensando en un próximo proyecto para nosotros. Porque siento que le podemos escurrir todavía un poquito de vida a este 2014, y de paso iniciar el 2015 con muchísima energía y muchísima buena onda.

La semana pasada empecé a ver a unos niños en un restaurante con sus papás, y me causó algo de pena verlos tan pegados a sus celulares como a sus padres. Y luego de preguntarme ¿a qué edad se le da un celular a un niño?, me di cuenta que almorzaron cada uno a mucha prisa, como si tuvieran tanto que hacer (un domingo), como si la vida los apresurara de manera frenética. Mamá y papá bajaron sus teléfonos, se aseguraron que los hijos hayan almorzado algo, pagaron la cuenta y con las mismas dejaron el local. Con prisa, con el ceño fruncido, con stress. Todos. Incluso los niños que claramente querían seguir jugando en el celular.

Y algo me dice que será muy difícil escapar de ese momento cuando llegue. Porque no sé si tendrás un celular, o una pulsera electrónica, un reloj que te conecte con el mundo, o un arete cibernético donde recibas llamadas y mensajes. No lo sé. La tecnología avanza y avanza, y vivimos en un mundo cada vez más estresado y más rápido.

Así que me propuse algo. Me propuse cambiar el mundo. Y no empezar entonces, cuando quizás ya sea muy tarde para ti. Me propuse hacerlo ahora. Empezar hoy. Y hacerlo cada semana. Intentarlo al menos 1 día cada semana. Por 21 días, es decir, 21 semanas. Porque dicen que para adquirir un nuevo hábito hace falta repetirlo de forma consecutiva por 21 días. Y yo quiero adquirir el hábito de cambiar el mundo por ti, y contigo.

Eduardo Galeano solía decir: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. ¿Podremos cambiar el mundo juntos? No lo sé, pero esa no es excusa para no intentarlo.

Así que nuestro último proyecto del año será este:

21 días para cambiar el mundo

Valentina mordisco a mamá Valentina saca la lengua Valentina y mamá en Olive GardenEste año hemos re-descubierto que la familia es lo más importante del mundo. Que el tiempo juntos nunca es suficiente, que la diversión y la risa son las herramientas más importantes que tenemos para mantenernos unidos, y que el amor que nos tenemos debe siempre alimentarse con acciones, no sólo con palabras.

Este año he aprendido a cuidar mi salud, a “editar” lo que como, y así que podido bajar más de 20 kilos. He aprendido – principalmente de mamá –  que hacer deporte siempre que pueda te da más energía de la que te resta. Que el cuerpo es sólo un contenedor para el alma, pero que este contenedor tiene que estar en capacidad de corretearte, de bailar contigo, de cargar tus 16 kilos de pura sabrosura por horas, sin agotarse en extremo.

Porque es lo que más quiero en el mundo!

Veggie Pizza extracto verde mason jar Jose Simón Muck VillavicencioEste año hemos aprendido que es más sano escoger usar vidrio que llenarse de plásticos. Que los tuppers son un excelente almacenamiento, pero la comida sabe mejor si es almacenada en contenedores de vidrio. Que existe algo llamado #escogevidrio y que es una iniciativa súper bacán.

Que llenarnos de bolsas por todos lados puede parecer normal, pero no es ni lo más práctico, ni lo más saludable del mundo. Que nos hemos acostumbrado a celebrar la navidad con árboles de plástico.

Valentina mason jar

Este año estamos aprendiendo que vivimos en una ciudad en la que nunca caminamos. Ni para comprar el pan un domingo. Que vivimos subiéndonos y bajándonos de automóviles, cuando es tan rico estirar las piernas, y tratar de respirar aire limpio por las mañanas, más aun ahora que el sol ha empezado a asomarse por nuestro cielo.

Así que pondremos esos pequeños aprendizajes y algunos más en práctica. ¿Te parece, princesa?

Valentina bicicleta

 

Porque apenas tienes dos añitos y un mes y medio. Eres pequeña. Pero estás aprendiendo a vivir en el mundo de la forma en la que viven tus papás, porque vives a través nuestro. Así que antes de que llegues a la edad en la que el mundo te coma viva, en la que un celular dicte tu horario, tu destino o el stress se vuelva una brújula en tu día… antes de eso, quiero que aprendamos juntos a vivir.

¿Te parece bien, enana loca?

Valentina vestido matrimonio

Así que hoy, es nuestro día cero. El día en el que comenzamos este reto. El día en que decidimos que juntos, como familia, podemos hacer una pequeña diferencia. Y cada semana, te contaré sobre nuestro avance, por 21 días. Con suerte, y luego de ese tiempo, nos sentiremos orgullosos de haber logrado algo nuevo. Y con suerte, crecerás feliz en un mundo que se muere por hacernos trabajar sin dejarnos respirar, sin dejarnos jugar y sin permitirnos ver lo hermosa que es la vida si nos tomamos un respiro.

Te amo princesa! Y Alles Gute zum Geburtstag Onkel Moritz!

Valentina cumpleaños Moritz¿Cambiemos el mundo juntos, ya? No esperemos que alguien más lo haga por nosotros.
Te adoro!

Papá

 

 

 

Tres Halloweens y una canción criolla

Valentina Halloween BebePrincesa hermosa! Mi pequeña maravilla de cachetes adorables! Hace unos días viviste tu 3er Halloween. La tercera vez en tu pequeños 2 años y pico te disfrazamos para que salgas a jugar, a divertirte y a pedir dulces.

Recapitulemos. En tu primer mes de nacida (mes y medio) te disfrazamos de una coqueta vaquita. Al parecer, no fue necesariamente un look que te haya gustado mucho:

Valentina Halloween bebeEn tu segundo Halloween, te disfrazamos de una coqueta abejita. Una pequeña y revoloteante abeja que apenas había aprendido a caminar por todos lados. No tienes idea de lo mucho que disfruté viendo cómo lo pasaste. Se te veía tan feliz, tan entusiasmada, tan emocionada con todo lo que pasaba a tu alrededor. Comiéndote la vida a miradas. Tienes tanta energía!

Valentina Abeja Valentina Halloween Valentina HalloweenY este año, con el despertar de tu curiosidad, y el nuevo fanatismo por las princesas de Disney (y tu amor loco por Elsa y Ana de Frozen, y de la princesita Sofía), nos embarcamos en la aventura de disfrazarte de Sofía I. En un principio nos preguntamos si preferirías disfrazarte de Peppa la cerdita, tu otro dibu favorito, pero creo que habiendo sido ya una vaquita y una abejita, era hora de buscar algo fuera del mundo animal.

Tu tía Andrea nos hizo el gigantesco favor de traernos desde San Diego todo lo necesario para que puedas encarnar una versión llena de rulos de la princesita de Disney. ¿Qué te puedo decir? El resultado fue tan lindo, que por los siguientes dos días no quisiste más que ponerte tu vestido. Gracias Andre! Nos hiciste el día!

Corona Princesa Sofia

Valentina Princesa Sofia Corona Valentina Halloween Princesa Sofia Valentina Princesa Sofia Mi pequeña loca, lo pasas tan bien disfrazada!!! Y yo gozo tanto viendo tus fotografías desde el trabajo, o hablando contigo por teléfono que he decidido algo.

No voy a volver a perderme un Halloween contigo. En tus dos años y pico ya has vivido 3 fiestas de disfraces a las que no he podido asistir. 3 ocasiones en las que me he emocionado terriblemente para no poder estar contigo por el trabajo y tanta cosa de la vida real. Pero no quiero perderme más. No ha pasado nada de tiempo y lo peor de todo, siento que se pasa volando! Si no me pongo las pilas, voy a perderme esas sonrisas, esas carreras, esas miradas que tanto amo para seguir viéndolas en fotografías.

Felizmente te tengo en casa y te gozo ahí todas las mañanas además de los fines de semana, y en este último celebramos unos días después el día de la canción criolla, para que también bailes un poco, y juguemos juntos a ritmo bien peruano.

Valentina comiendo y con Huggies Valentina y Papa comiendo Helado Valentina Rulos Valentina rulos

 

 

¿Sabes lo rico que es verte correr y saltar? ¿Y lo pajaza que es que juegues conmigo? No solo el verte jugar, pero el que quieras, pidas y exijas que yo sea parte de tus juegos! Eso es lo que no me quiero perder. Porque sé que no va a durar para siempre. Mi pequeño chimpancé rosado… Quiero estar ahí para gozar y disfrutar de cada vez que tus ojos brillan cuando descubres algo. Quiero ser quien tenga una respuesta para cada uno de tus “Por qué?”. La curiosidad de ValentinaQuiero estar contigo para apachurrarte, para guiarte, para ser tu compañero de juegos. Para cambiarle el pañal una y otra vez a tu oso antes de que me dejes cambiártelo a ti, porque ahora tienes más decisión que nunca. Así que sí, he tomado la firme decisión de que no me volveré a perder un Halloween contigo. Y aunque un sólo día no baste para satisfacer mi ansias de pasar más tiempo contigo, al menos es un símbolo travieso de una próxima resolución. Eres y serás mi prioridad, ahora más que nunca. Te adoro, y quiero verte crecer.

Valentina cambia pañal huggies oso

Estaremos siempre juntos. Lo sabes, no? Te amo.

Papá.

Valentina AmuletoP.D: Aquí te dejo una foto de lo molesta que estabas porque yo no estuve ahí contigo (mentira, es sólo un puchero de engreimiento!).

Valentina Princesa Sofia Disfraz

 

 

 

Come on dream on, dream baby, dream.

Como dice tu tío Bruce Springsteen, Yeah I just wanna see you smile. Y no quiero que dejes de soñar nunca, pequeña. Nunca jamás. Porque si alguien es prueba viviente de que sus sueños se hacen realidad, ese soy yo. Te soñé, y aquí estás.

Estos días han sido una locura. Este año ha sido una locura en general. No sé ni cómo, pero el 2014 ha sido un año de muchos cambios. De mucho empuje laboral, de muchos proyectos personales, de mucha energía. Un año en el que he eliminado 2 tarjetas de crédito, he perdido 20 kilos, escrito un libro, y tú has crecido, crecido y crecido sin parar acompañándome en cada uno de los pasos que doy.

Cuando uno tiene tiempo para detenerse y mirar hacia atrás, y como yo, sorprenderse de lo que está pasando, hace falta tomarse un minuto para agradecer su suerte, agradecer a la vida, a los amores, a los amigos. Yo no podría estar más agradecido por toda la atención que un pequeño libro ha podido tener, y sólo puedo esperar que la atención sea merecida, y que el libro que con tanto cariño escribimos juntos sea útil en manos de quienes lo necesiten. José Muck Yo también cambio pañales revista Viu José Muck Yo también cambio pañales diario correo Yo también cambio pañales Jose Muck y Augusto Álvarez Rodrich Yo también cambio pañales Yo también cambio pañales La República José Muck José Muck Yo también cambio pañales Asia Sur José Muck yo también cambio pañales revista Somos El Comercio

Mi instagram se llenó de fotos de amigos y lectores enviándome fotografías suyas con el libro, desayunando con el libro, anotando y subrayando porciones, y no tienes idea pequeño camarón con cola, de cómo me hace sentir eso! Me sobrecoge de una forma, pensando en que nuestra historia, nuestro aprendizaje puede ser útil para alguien más. Pero sobre todo, que la forma en la que tú cambiaste mi vida, puede ayudar a guiar el cambio de la vida de otros. Debe ser difícil imaginar esto, pequeña, pero esto lo has hecho tú. Tú cambiaste mi vida, y ahora estamos ayudando a otros en sus propios caminos. ¿Increíble, no?  Por eso, pequeña, no dejes de soñar nunca. No sabes a dónde te llevará la vida!

Charlie Brown

Rodéate de amigos, princesa. Rodéate de amigos con intereses en común pero con diferencias que los hagan interesantes para ti, y deja que el cariño sea el común denominador que los una. Rodéate de amigos que puedan pasar un domingo tirados comiendo, riendo, divirtiéndose. Disfruta de la vida todo lo que puedas, siempre que puedas, porque ese es el mayor regalo que tenemos. Life is happening as we speak. Los planes son buenos, son fenomenales y nos permiten tener estructura en la vida, pero no podemos vivir planeando. Tenemos que tomar acción. Ese ha sido el aprendizaje de mi 2014 hasta ahora.

 

Serendipity El Chepis amigos La Ladrillera

(Amigos! Los queremos!!!)

Y sobre todo, juega! Juega siempre!

Valentina en la ladrillera Valentina en la LadrilleraY a riesgo de contradecir todo lo que he venido haciendo para bajar los 20 kilos que aseguren que no te abandone antes de tiempo, come helado y torta de chocolate cuando puedas. Porque querida enana loca, la vida es mejor con torta de chocolate y helado de vainilla.

Helado de vainilla y torta de chocolate la ladrilleraValentina come helado

Aunque debo confesarte pequeña, en pro de que este blog sea un archivo histórico de tu crecimiento y desarrollo como pequeño ser humano, que aunque amas el “helayo” y la “toyta de tote”, uno de tus favoritos de favoritos es el limón. Aquí dejo la evidencia de tu favoritismo por el ácido fruto. Nótese que no frunces el ceño, ni siquiera un poco. Y si te fijas en el limón, ya está bieeeen chupado!

 

 

Valentina se limpia huggiesMi pequeña princesa, te confieso que estoy emocionado. Este 2014 ha probado ser un año increíble para nosotros hasta ahora, y le quedan 4 meses. ¿Qué crees que debamos hacer ahora? Todavía tengo un par de proyectos, y siento que este es el año para sacarlos adelante! Ojalá tengamos suerte!

En 2 semanas aproximadamente cumplirás 2 años de edad, y ya tengo una idea del regalo que quiero hacerte. Te contaré más luego. Empiezan los preparativos!!!

Por ahora, te agradezco cada día por lo mucho que me quieres. Lo mucho que me extrañas cuando salgo de casa, la alegría que inunda tu rostro cuando me ves llegar, y el cariño con el que me cuidas cuando estoy enfermo. Porque eres mi pequeña enfermera! (Aunque me pongas tu cubo de bloques en la cabeza).

 

Valentina EnfermeraTe adoro chiquitolina loca. Con tus cuidados, no hay forma que no mejore.

Papá.

P.D: Tienes una armónica nueva con la que estás aprendiendo a tocar! Y papá tiene una guitarra nueva para hacer música juntos. No sabes lo emocionado que estoy!!! Te prometo hacer videos juntos pronto!

Mis guitarras

 

Sí y no.

Valentina sacando la lengua

Hola gatita, ¿cómo estás hoy? Siempre que empiezo a escribirte me pregunto casi en automático ¿qué estarás haciendo cuando leas el blog? ¿En qué momento de tu vida te encontrarás? Nunca tengo una respuesta. Sólo espero que cuando pase, leer a tu padre te haga tan feliz como a mi escribirle a mi preciosa hija.

Tengo que contarte que has llegado a un nuevo hito en tu vida. Hasta hace unos meses, una de tus palabras favoritas era “no”.

¿Quieres dormir? No.

¿Quieres comer algo? No.

¿Más leche? No.

Y aunque en muchos casos sí querías dormir, sí tenías hambre, o sí querías más leche, tu respuesta negativa era automática. Generalmente repetitiva y acompañada del movimiento pendular de tu dedito índice. Ño, ño, ño. Ño papá. Ño mamá. Ño.

Lo cual fue muy divertido en su momento, porque hacías que nos cuestionemos el simple hecho de preguntarte las cosas. Como vi alguna vez en una entrevista a un comediante con mucha experiencia sobre paternidad, en la que el conductor de televisión le pedía ayuda porque su hija nunca comía. El comediante le pregunta ¿Y por qué no come? y el conductor le responde “No lo sé! Le pregunto, ¿quieres panqueques? No. ¿Quieres huevos con tocino? No. ¿Quieres pan con mermelada? No. Nunca quiere nada!” y el comediante le dice “Ah… ahí está tu error. ¿Para qué preguntas?”. Del mismo modo nosotros nos cuestionamos preguntarte las cosas, porque tu respuesta automática iba a ser negativa, haciendo incluso más difícil que podamos llevar a cabo cualquier tarea, porque tras responder negativamente, nos querías dejar muy en claro que ÑO ibas a colaborar.

¿Nos lavamos los dientes? Ño.

¿Nos ponemos pijama? Ño, ño, ño. Ño tuto. Ño quelle.

Ño quelle. Ño.

Valentina haciendo muecas

Lo cual hasta cierto punto es súper divertido, pero llegado el momento de lavarse los dientes, ponerse la pijama, ir a dormir, la diversión empieza a convertirse en frustración cuando claramente ÑO quieres hacer nada de eso.

Tal y como la confusión llega cuando ÑO quieres comer, y acto seguido nos persigues a cualquiera que tenga una galleta en la mano gritando “Ñam ñam!? Ñam ñam!”

O como cuando ÑO QUELLE comer, pero a los dos minutos gritas “HELAYO!”.

Valentina Huggies comiendo helado

Sin embargo, desde hace un par de semanas, de tu boca brotó el primer SHÍ de tu historia. De nuestra historia. Y es algo magnífico escucharte decir que SHÍ. Porque significa que en tu mente, los conceptos del negativo y el positivo están empezando a formarse. Y a través de esos dos conceptos, tu conducta, y la consecuencia de tus actos se condicionan directamente de tus decisiones y tu forma de comunicarte con nosotros. Desde hace un par de semanas entre tú y nosotros existe un puente, que hasta entonces no existía. Oh shí!

Ahora, cuando te preguntamos ¿Tienes hambre? respondes muchas veces que shí. Y recibes tu comida. Y la disfrutas. Si dices que ño, pues esperamos un rato. Cuando te preguntamos si quieres leche, y dices que ño, te respetamos, y esperamos a que 15 minutos después nos pidas “¿más lete?”. Incluso cuando estás a punto de dormir, cuando tradicionalmente dabas vueltas en la cama con los ojos cerrados diciendo que ño ibas a hacer tuto, ahora respondes shí a la pregunta ¿tienes sueño, quieres dormir?. Y acompañas tu shi de un “¿arrurrú?” para que mamá o papá (dependiendo de tu preferencia ese día) te cantemos algo antes de dormir.

Y aunque esto no significa que hayas dejado de ser compleja, o de querer primero estar en tu silla, y 3 minutos después sentada encima de la falda de tu madre, sí significa que entablamos una comunicación de dos vías que tiene sentido. Valentina en su silla

Valentina sobre mamáSignifica que estás interiorizando cada vez más cosas. Que entiendes que existe una diferencia cuando nosotros mismos te pedimos que no hagas algo, o cuando te decimos que sí lo puedes hacer. Y que sabes que respetaremos tus decisiones, cuando nos dices que no quieres algo, o que sí lo quieres. Porque es maravilloso ver que tu aprendizaje pasa por descubrir las consecuencias de tus decisiones, de tu experimentación de la vida. Y aunque nunca te dejaremos meter los dedos al enchufe, o algo similar, estamos dispuestos también a experimentar la vida contigo, descubriéndola a través tuyo.

De la manito. Como siempre. Te amo gatita loca. Y aunque a veces te diga que no, tendrás que saber que tú me lo has dicho más veces a mi que yo a ti.

Espero que estés donde estés y hagas lo que hagas cuando leas esto, estés bien. Estés contenta. Estés sonriendo.

Te amo.

Papá.

Valentina caminando de la mano

Tú y yo, y un libro.

Te prometí que te contaría por qué estuve algo alejado del blog, pequeño saltamontes. Y ese momento ha llegado.

Desde hace un tiempo, algunas lectoras me venían diciendo que sería lindo convertir el blog en un libro. Que hacer una antología de cartas, sería un regalo maravilloso para ti. Y la verdad es que no podría estar más de acuerdo, con una observación:

No te dejaré de escribir. No tengo idea de en qué momento leerás estas cartas, si será cuando seas una pequeña niña que aprendió a leer, si descubrirás el blog porque aprendiste a googlear… por que alguien te preguntará “Eres Valentina? La del blog?” o si llegarás a la adolescencia para encontrarte con mis palabras. Sea como sea, pequeño amor mío, seguiré escribiéndote. Porque es una manera de conocerme a través tuyo, y de que me conozcas mejor cuando llegue el momento.

No dejaré de hacerlo, y por esta razón, ¿cómo podría publicar un libro, si siento que recién estoy comenzando con esta obra?

Sin embargo, hace unos 10 meses me pude juntar con una gran casa editorial a discutir sobre un proyecto que me enamoró enseguida. La idea era escribir una guía de paternidad para aquellas personas, principalmente papás y futuros papás, que cuente desde la perspectiva de un padre, anécdotas incluidas, cómo es el proceso de recibir un bebé y cuidarlo hasta que cumpla 1 año. Desde el momento en que te enteras que serás papá, hasta que apaguen las velas de esa primera torta, momento que en muchos casos llega también con los primeros pasitos de un bebé.

Y este proyecto me pareció genial, porque todos los libros que pude leer en su momento acerca de la paternidad me hablaban ya sea desde un punto de vista muy maternal, o un punto de vista más clínico y formal. Y me hizo falta tener ese amigo que se siente contigo y de forma relajada me cuente cómo van a ser las cosas de verdad. Ese amigo que acaba de pasar por eso y con sus propias anécdotas y experiencias te pinte un poco la cancha.

Así que hice eso, mi pequeña enana loca. Escribí un libro en forma de una guía de paternidad que cuenta desde el primer momento en que supe que sería papá, hasta que aprendiste a caminar semanas tras cumplir tu primer año. Está lleno de nuestras anécdotas, y todas las fotos, son nuestras fotos. Porque es una guía construida a través de nuestra historia. Está escrita con todo el amor del mundo, precisamente por eso, porque es nuestra historia.

Coincidentemente con el blog, algunas de las cartas que te escribí, las redacté precisamente porque llegamos a un hito especial en tu vida (o en la mía), así que hice de estas cartas parte del libro, porque me parece tan importante que los futuros papás tengan una idea clara de lo que les espera no sólo a nivel físico, pero también emocional. Quiero que sepan que caerán rendidos, perdidamente enamorados de sus hijos, como lo estoy yo de ti.

Así que esa es la razón, pequeño champiñón. Durante los últimos meses estuve trabajando en terminar este libro, y te confieso, ha sido una tarea bastante complicada que demandó varios fines de semana de dedicación casi exclusiva a él, noches luego del trabajo en la agencia, y hasta una semana entera de vacaciones sacrificada para poder avanzar y sacarlo adelante. Pero ya está. Es realidad. Y nunca imaginé que lo haría.

Siempre quise escribir un libro. Hace muchos años empecé una novela, que todavía se encuentra en las primeras 40 páginas. Años después empecé un pequeño libro de cocina-novelado, basándome en un formato similar al de “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel, pero la vida se llevó a un gran amigo que me ayudaba perfeccionando las recetas que iba a utilizar, y ese proyecto quedó ahí, y me cuesta pensar en retomarlo. Tengo varios guiones para una miniserie escritos y sin terminar, y un cortometraje en la cabeza.

Pero tú pudiste hacer que escriba un libro.

Gracias pequeña. Me regalas la vida que quiero tener cada día. Hoy el libro es realidad, y está ahí para ser compartido con el mundo, con todos los papás que busquen una guía de parte de otro papá. Con todas las mamás que quieran regalarle a un papá un libro que no les hable como un doctor o como una abuela.

Es un libro donde no hablamos de hombre a hombre. Hablamos de papá, a futuro papá. Y ese es un lenguaje que tiene que ser hablado cada vez con mayor frecuencia, fluidez y franqueza.

Aquí te dejo algunas fotos del libro, pequeña. Desde ya, sabes que está dedicado a ti. He impreso y mandado a empastar el manuscrito original con tu nombre, porque me parece que deberías guardarlo tú. Para todos los demás, increíblemente y gracias a la editorial Planeta, el libro estará a su disposición a nivel nacional en librerías, Wong & Metro y en la Feria Internacional del Libro.

José Simón yo también cambio pañales

Yo también cambio pañales libro

Libro Papapalabras

Yo también cambio pañales el libro

Te amo pequeña. Gracias por ayudarme a ser siempre el papá que quiero ser para ti.

Papá.

P.D: Si alguna mamá o papá quiere acompañarnos en el lanzamiento del libro, lo haremos el día sábado 2 de agosto a las 4pm en la sala Blanca Varela de la feria del libro. Sería un HONOR que me acompañen ese día. La sala es grande, y me encantará conocerlos en persona, además tendré una invitada especial!

Sala Blanca Varela FIL Lima Calendario FIL Editorial Planeta Papapalabras Yo también cambio pañales

La vida de acuerdo a mis fotos VII

Valentina dormida sobre papá

Pequeña princesa, han pasado ya muchos días desde mi última carta, y en estos días hemos hecho tantas cosas juntos que la única manera de contarte todo lo que ha pasado en nuestras vidas, es hacerlo a través de una séptima (y extensa) edición de “la vida de acuerdo a mis fotos”. En esta oportunidad, con varios videos también.

I .- La clínica

Valentina en la clínica Valentina en la clínica sonriente Valentina en la clínica dormida Valentina en la clínica

Estuviste malita. No sabemos por qué. El doctor finalmente nos dijo que aparentemente fue que comiste algo que te cayó mal, pues los análisis no indicaban una infección bacteriana ni viral. Simplemente algo que te cayó mal. Pero fue terrible verte vomitar, y no aguantar ni siquiera un trago de agua. Sin embargo, dentro de lo difícil que fue esa noche, tienes que saber que fuiste la princesa más guerrera y valiente que he visto. Aguantaste estoica que te pongan una vía, y lo primero que hiciste al llegar a tu camilla, fue sonreír como lo puedes ver en esa foto. Eres fuerte. Eres brava. Eres más valiente que yo. Y mamá no se separó un minuto de ti. Ella también es fuerte, valiente y brava. Las amo.

II.- Creces, a pesar de mis mayores intentos de detener el paso del tiempo.Valentina toma nota Valentina en el balcón Valentina y su crecimiento Valentina pañal huggies Valentina y su vestido Valentina la más cool Valentina se esconde en la cama

De acuerdo a tus Huggies, eres XXG. De acuerdo a la escala de medida que te regaló tu tía Katharina (Hallo Tante Katharina!) superas los 90 centímetros de estatura. De acuerdo a cualquier persona que llame por teléfono a casa, quizás superes el año y 8 meses, porque recibes el mensaje y tomas nota (aunque no entendamos la nota finalmente!). De acuerdo a mi, eres una bebita loca que se avergüenza y juega a esconderse entre las almohadas para no recibir besos que piquen por mi barba. De acuerdo a tus fans, eres una niña, porque con vestido y lentes tienes la actitud de una adolescente regia. ¿Qué hacemos hija? El tiempo está volando y tú creces, creces, creces, y no puedo más que celebrarte cada día, maravillarme con tu aprendizaje y quererte más y más.

III.- Por un par de días estuviste todavía con carita de acontecida tras los días en la clínica. Pero pronto te recuperaste por completo y celebramos mi cumpleaños. Cantaste feliz de la vida “ñuñeaños papapán”, me ayudaste a soplar las velas y comimos “toyta”. Algunos días después, ya completamente recuperada, pasamos un día de pantalones en la cabeza. Literalmente, pantalones en la cabeza. A veces hace falta cambiar un poco las cosas para tener una nueva perspectiva del mundo. Me enseñas eso cada día. Valentina en Tottus Cumpleaños de Papá

Valentina pantalón en la cabeza Valentina con el pantalón en la cabeza

IV.- Amas a los animales pequeña. Y aunque no podamos tener uno en casa todavía, y a sabiendas totalmente que el gato que vive en mi iPhone no puede ser considerado una mascota para ti, demuestras cada día que pasa que tienes una curiosidad enorme por todos los “pajayitos”, los “guaguaus”, los “tatos” y que esa curiosidad está llena de la más enorme alegría y amor. ¿Será que la dulzura es una cualidad inherente a los bebés, o es que forma parte de tu carácter? No lo sé, mi amor. A estas alturas quizás sea difícil distinguirlo, sin embargo me llena de paz verte tan amorosa y saberte llena de amor y generosidad.

Valentina y un perrito

Valentina y Bilbo

V.- Justo para mi cumpleaños llegó tu mamama, con quien tuviste la oportunidad de pasar algunos buenos ratos, ya que se quedó con nosotros justo hasta antes del día de la madre en mayo. Y aunque no pudimos abrazarla ese mismo domingo porque ya había regresado a Chile, tuvimos la suerte de  celebrar con ella un día de la madre anticipado. El día de la madre oficial, lo pasamos por un momento en casa desayunando rico con mamá, le entregamos su tarjeta, sus chocolates, flores y el regalo que escogimos juntos para ella. Por la tarde fuimos a almorzar con tu otra mamama, y a darle besitos por ser la mamá de tu mami. Finalmente regresamos a casa y pudimos terminar el día con una peli (que naturalmente vimos por muchos pedazos y con todas las interrupciones del caso), y con mucha “chichita”.

Valentina y Mamama

Valentina dándole de comer a su abuela

Valentina y Serendipity

Valentina come canchitaVI.- Me recuerdas tanto a mi… tanto cuando te detienes a escuchar una canción, cuando celebramos el 4 de mayo – día de Star Wars – (May the fourth be with you!), o cuando entierras la nariz en un Pinkberry. Tu amor por la cocina, por los dulces, por el tomate. Cuando bailas, cuando saltas como loca, o cuando decides que es momento de pintar, sea donde sea, y ya terminas pintando en tu cuaderno, o en mi cara. Y amo verme en ti, en todo lo que haces, pero sobre todo en tu alegría y en tu amor. En esa forma que tienes de venir caminando hacia mi y abrazarme sin decir nada. Suele ser el mejor momento de mi día.

Valentina comiendo Pinkberry

Valentina con bigotes Valentina Star Wars Valentina con audífonos

 

VII.- Creces, y te vas volviendo cada vez más una niñita. Una niña pequeña a quien se le ha soltado la lengua en estas semanas de una forma increíble. Dices palabras complejas, como delicioso, así como distingues todos los colores de tus crayolas, y las seleccionas con total seguridad. Ya aprendiste a decir que sí, lo cual es un cambio agradable luego de tantos meses escuchándote decir sólo que no. Hasta sostenemos pequeñas conversaciones intercambiando un par de frases perfectamente comprensibles. Es inevitable empezar a verte pues, como una personita con libre albedrío, y con un concepto cada vez más claro de lo que quiere, y de la independencia que tiene para lograrlo. Comes solita (aunque con ayuda todavía), y te descubres cada vez más capaz de hacer más de una cosa al mismo tiempo (multitasker después de todo!).

bruschetta

Valentina y el huevo de pascua

Valentina Olive Peru

Y aunque a veces me duele un poquito el que dejes de ser mi bebita pequeña, tengo que decirte que el que seas mi pequeña niña me tiene totalmente emocionado. Esto de la paternidad primeriza es una cosa loca. Cuando sientes que has dominado ya algo, esa etapa pasa y comienzas a experimentar una completamente nueva. Y así, creo que contigo todo será siempre un constante aprendizaje. ¿Será por eso que dicen que los niños son los mejores maestros? Valentina dormida en el auto Valentina viendo tele Valentina en el balcón

VII.- El Mundial de fútbol. Tienes que saber pequeña, que aunque Perú todavía no ha llegado a un mundial, nosotros hinchamos por Alemania. Porque tu Opa es alemán, tu papá es alemán y también tú tienes la nacionalidad. Así que mientras esperamos que el fútbol peruano nos regale esa alegría, podemos saltar de emoción con cada partido de la selección alemana. Así es mi pequeña limeña mazamorrera, tienes lo mejor de dos mundos. A tu Perú hermoso, y a tu selección alemana. ¡Qué suerte la tuya! ¡Ojalá y campeonemos este año! ¿No sería divertidísimo que guardemos esa camiseta tuya, para que cuando seas grande recuerdes que fuiste una pequeña bebé que usó su camiseta durante todos los partidos del mundial en el que campeonamos? Yo creo que sí. Ojalá tengamos suerte. De todas maneras guardaremos tu camiseta, porque te la trajo tu Opa desde Alemania en Navidad, y como todo lo que te regala tu Opa, viene con todo el amor del mundo.

Valentina selección alemania Valentina selección alemania

Eso es todo por el momento, pequeña. Yo sé que te he extenuado con esta carta tan larga y llena de fotos. Y lamento mucho no haberte escrito antes. Te prometo que tuve una muy buena razón para no haberlo hecho, ya que he estado totalmente comprometido con un proyecto que sé que te va a gustar mucho. Es una sorpresa, y todavía no puedo hablarte de él para no salarlo… pero pronto, muy pronto lo sabrás.

Te amo pequeña loca. Hoy tuve la oportunidad de terminar esta carta porque me quedé en casa tras un fuerte malestar estomacal, así que mientras tipeo estas últimas letras, estás a mi lado sentada en el piso, crayola en mano llamándome cada 20 segundos para que revise tu obra de arte. De verdad, me encantaría tener el privilegio de verte todos los días así, y no a través de una fotografía desde la oficina. Pero la vida me ha enseñado que uno tiene que estar donde tiene que estar, y tiene que hacer lo que tiene que hacer. Así que seguiremos adelante, juntos, siempre juntos.

Te amo, pequeña (y ya gran) bebé. Eres una loca.

Papá.

Creces, cambias, aprendes, imitas, creces.

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Desde antes de que nazcas compré una silla para comer. Compré la silla porque el libro que más consultaba durante la época me indicaba que a los 6 meses ibas a estar lista para probar tus primeras papillas. Así que la compré. No era padre aún, pero era comprador. Escogí, seleccioné, transaccioné, esperé, recogí y me traje la silla incluso del extranjero. Mentira, te la trajeron un par de amigos que viajaron a USA (tu tío Huguito para ser exacto) mientras en la alojó en su casa tu tío Marchena.

Desde antes de nacer, y hasta 6 meses después, no tuve idea de cómo sería verte comer. Siempre imaginé que sería una tarea tierna, pero nunca tuve realmente una idea real del trabajo que a veces podría significar.

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Hubieron días en los que la alimentación fue brillante. Te encantó la papilla, te fascinó el color, te morías de hambre y te comiste todo lo que había en el plato. Y hubieron días en los que no, ninguna de las variables estuvo ahí para hacer de la experiencia algo placentero. El resultado, comida en tu pelo, en mi pelo, en el plato, la mesa, el piso y a veces el techo.

Y me encantó verte aprender a disfrutar cada uno de los sabores. Incluso verte desaprobar aquellos que simplemente no congeniaban contigo. Verte tirar todo al suelo, limpiar todas las manchas de comida (pensando en que las imposibles manchas que aparecen en los comerciales de detergentes debían ser causadas por niñas como tú), y saber que crecías. Crecías y comías, comías y crecías. Un invariable círculo virtuoso que sólo me hacía sonreír en cada visita al pediatra mientras me indicaba que estás en el límite superior de la curva de crecimiento. Verte comer me hacían recordar a veces experiencias como esta lluvia de comida!

Jane Goodall decía que el ser humano es el único ser con el don de la comunicación superior, y que como tal, encuentra una enorme ventaja frente a todas las demás especies al poder comunicarse a través del lenguaje, pues este permite que se transmita conocimiento a través de imágenes e ideas. Que no hace falta que las experiencias sucedan para lograr el aprendizaje, basta con contarlas. Es muy interesante que una “primatóloga” como Jane pueda haber concluido algo tan razonable, y que al mismo tiempo yo pueda verte aprender de manera tan intuitiva a comer. Porque es obvio que todavía no dominas una comunicación verbal fluida, pero tu capacidad de aprender cada día es impresionante. Primero con tus manos en tu propia silla…

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Y luego quejándote amargamente si no almorzábamos todos al mismo tiempo frente a ti. Pues no querías comer sin los demás. Querías ser parte del grupo. Querías mirarnos comer, y no querías comer algo distinto. No más papillas, querías comer de la olla. Del plato. De mi plato! Incluso, querías dejar de comer con las manos. Querías comer con cubiertos!

Tengo que confesar que tuve un poco de miedo al principio. Verte comer y embarrar todo al inicio era delicioso, y durante un tiempo pensé, “cómo vamos a hacer para que Valentina aprenda a comer con cubiertos?”… “mi mamá me va a matar si Valentina no aprende a comer con cubiertos!”. No tuve más que esperar que desees imitarnos en la mesa. Y no tuve que esperar mucho.

IMG_2949 IMG_2293 IMG_3501 IMG_3353Más allá de lo mucho que me fascina la capacidad ambidiestra que tienes para manejar los cubiertos (hace unos días estuviste en la clínica con suero en tu manito derecha, y te dedicaste a tomar agua en una cucharita usando tu mano izquierda con la más notable habilidad), me fascina verte crecer.

Aprendes y creces cada día. Hoy, pides cremas para ponerte en las piernas, como mamá lo hace. Pides que te pongan desodorante (y hacemos el gesto) porque ves que lo hacemos. Te cepillas los dientes con nosotros y lo haces solita. Nos imitas en cada uno de nuestros gestos, y ese efecto espejo me maravilla tanto, como recorrer mi álbum de fotos y darme cuenta que poco a poco dejas de ser esa bebita hermosa, esa pequeña Baby V para convertirte en Little Miss V. Una pequeña princesa. valentinalentes¿En qué momento pasó el tiempo? En qué momento dejaste las papillas para empezar a robarte mi canchita?

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En qué momento este año y 6 meses se convirtieron en una declaración de independencia, donde me miras, sonríes, me dices “Tau tau papá”, agarras las llaves de la puerta y haces el ademán de irte? Creces demasiado rápido mi amor. Y yo no soy capaz todavía de sobrellevarlo con gracia.

Para mi, incluso ahora que (para la felicidad imagino de Jane Goodall) tenemos pequeñas conversaciones verbales (que principalmente implican órdenes tuyas como “mi tete!!!”), seguirás siendo por un buen tiempo todavía la pequeña que adorna el fondo de pantalla de mi celular. Esa pequeña cara de loca embarrada. Esa obra de arte que puedo llamar “princesa”.

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No crezcas tan rápido, ya? Te lo ruego.

Te amo.

Papá.