Paréntesis Navideño parte 1: Mermelada y Galletas

IMG_7299Hola mi pequeño elfo navideño! Mi princesa cocinera! Este fin de semana nos quedamos juntitititos en casa porque mamá viajó con sus amigas del cole a Máncora para celebrar su aniversario de promoción – qué envidia! – así que nosotros aprovechamos para hacer un montón de cositas, así que su viaje se convirtió en un paréntesis Navideño para nosotros, fuera de nuestra rutina habitual.

Como eres una pequeña muy enérgica, tuve que planificar con cuidado cada una de las actividades del fin de semana, porque la idea de pasarla metidos en cama viendo tele, no es una opción para ninguno de los dos (al menos por ahora). Y como estamos tan cerquita a Navidad, decidimos entre otras cosas, preparar dos cosas: Mermelada y galletas de jengibre.

Verás, uno de tus dibujos favoritos se llama “Masha y el Oso” – originalmente un dibujo ruso llamado Маша и Медведь –  y nosotros lo vemos casi todos los días a las 7am mientras mamá y papá se alistan para ir a trabajar. Mamá dice que tú eres Masha y yo el Oso. Yo muero de risa con cada travesura de Masha, y de hecho tienes algo de ella cuando te pones Terriblina.

En uno de los capítulos, Masha se dedica a preparar mermelada para el Oso, y canta una canción que se me queda siempre metida en la cabeza y termino silbando todo el día. Es justo uno de tus capítulos favoritos, porque amas cocinar y porque adoras pararte en mitad del capítulo a bailar y cantar la canción.

Así que decidimos preparar juntos mermelada casera, fresquita, y regalársela a tus abuelos, un frasco para la casa del Abu, y otra para la casa del Opa. Nos levantamos temprano, nos bañamos, te peiné, te cambié y listos nos fuimos a desayunar con Jose Daniel y Alexia, para luego ir a comprar lo necesario para nuestra mermelada y nuestras galletas de Jengibre.

Decidimos juntos (en realidad fue más tu decisión que la mía) preparar mermelada de frutos rojos. frutos rojos mermeladaAsí que nos hicimos de moras, frambuesas, blueberries y fresas y unos cuantos frascos lindos de vidrio (porque no podía ser de otra forma, #escogevidrio) y regresamos a casa para preparar nuestra mermelada (ves? Ya estoy tarareando la canción de Masha mientras escribo).

Sabes? Me fascina verte tan concentrata con las tareas de la cocina. Guiarte, ayudarte, y dejarte experimentar es increíble. Darme cuenta que eres más inteligente de lo que uno podría imaginar, y que entiendes todo a la perfección me hace tan consciente del paso del tiempo y de que cada vez eres menos una bebé para ser una niña preciosa.

Utilizamos una parte de la fruta para preparar un zumo, y el resto prácticamente entera para darle textura a la mermelada. Todo a la olla con azúcar, y a mover y esperar.

preparando mermelada

Un par de horas después, tarán! Mermelada de frutos rojos delicioooosa, sin preservantes, sin químicos ni nada parecido, hecha por tus manitas hermosas y lista para ser untada en alguna tostada.

Mermelada de Valentina

 

Acto seguido nos pusimos manos a la obra con las galletas de jengibre. Utilizamos la receta de tu tía Paloma, porque si vamos a preparar galletas necesitábamos una receta de garantía, y como confiamos en la infalibilidad de Miss Cupcakes, usamos su receta.

Integramos todos los ingredientes de acuerdo a sus instrucciones, y tras dejar descansar la masa por una hora y dedicarnos a armar un trencito bajo el árbol de Navidad, nos remangamos y estiramos la masa para proceder a cortar y hornear.

batiendo ingredientes galletas de jengibreEres una trome con el rodillo! Son esas pequeñas cosas las que me asombran cada día. Creces, creces y no dejas de crecer. Adquieres habilidades con solo imitarnos. Aprendes de forma intuitiva. Me tienes totalmente embobado con lo capa que eres!

Valentina amasando galletas Valentina cortando galletas de jengibreValentina cortando galletas

Tus primos Nico y Gabriel llegaron a visitarnos junto a tu tía Karla, y junto a ellos empezamos a armar también una linda casita de Jengibre, donde puedan vivir todos los hombrecitos de jengibre que armaste. Poco a poco las galletas iban saliendo del horno, y mientras probabas algunas y preparabas otras, se nos pasó el día rápidamente.

Galletas de Jengibre de ValentinaValentina y la casa de jengibre Casa de JengibreLa noche nos agarró por sorpresa y nunca terminamos de decorar, ni la casita ni las galletas, así que hemos decidido hacerlo entre este jueves y este viernes, que estaré en casa contigo por vacaciones. ¿Además, mamá ya está de vuelta, y qué cosa más rica que compartir con ella la decoración? Además podemos hornear muchas galletas más! Ahora que eres una experta, seguro nos toma la mitad del tiempo.

Finalmente terminamos con tres frascos y un poco más llenos de mermelada deliciosa, y un buen lote de galletas para decorar. Pero sobre todo, terminamos agotados y felices de saber pasar el día juntos. De poder encontrar tiempo para hacer cosas. Para sonreir. Para hacernos felices. Espero que eso nunca cambie, pequeña muñeca horneadora. Porque no quiero dejar de maravillarme contigo nunca, y estoy seguro que así será.Valentina en la cocina

Te amo,

Papá.

P.D: Nos espera el reto de la decoración! No tengo idea de cómo lo haremos, pero juntos lo vamos a lograr!

 

 

 

 

21 días para cambiar el mundo: Día 0

valentina lentes de sol

 

Princesa hermosa! Hoy es lunes, y como todos los lunes, tenemos la oportunidad de empezar algo nuevo. Este año, ha sido un gran año para nosotros. Un año de mucho trabajo, mucha inspiración, y sobre todo muchas oportunidades. Y desde hace un tiempo vengo pensando en un próximo proyecto para nosotros. Porque siento que le podemos escurrir todavía un poquito de vida a este 2014, y de paso iniciar el 2015 con muchísima energía y muchísima buena onda.

La semana pasada empecé a ver a unos niños en un restaurante con sus papás, y me causó algo de pena verlos tan pegados a sus celulares como a sus padres. Y luego de preguntarme ¿a qué edad se le da un celular a un niño?, me di cuenta que almorzaron cada uno a mucha prisa, como si tuvieran tanto que hacer (un domingo), como si la vida los apresurara de manera frenética. Mamá y papá bajaron sus teléfonos, se aseguraron que los hijos hayan almorzado algo, pagaron la cuenta y con las mismas dejaron el local. Con prisa, con el ceño fruncido, con stress. Todos. Incluso los niños que claramente querían seguir jugando en el celular.

Y algo me dice que será muy difícil escapar de ese momento cuando llegue. Porque no sé si tendrás un celular, o una pulsera electrónica, un reloj que te conecte con el mundo, o un arete cibernético donde recibas llamadas y mensajes. No lo sé. La tecnología avanza y avanza, y vivimos en un mundo cada vez más estresado y más rápido.

Así que me propuse algo. Me propuse cambiar el mundo. Y no empezar entonces, cuando quizás ya sea muy tarde para ti. Me propuse hacerlo ahora. Empezar hoy. Y hacerlo cada semana. Intentarlo al menos 1 día cada semana. Por 21 días, es decir, 21 semanas. Porque dicen que para adquirir un nuevo hábito hace falta repetirlo de forma consecutiva por 21 días. Y yo quiero adquirir el hábito de cambiar el mundo por ti, y contigo.

Eduardo Galeano solía decir: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. ¿Podremos cambiar el mundo juntos? No lo sé, pero esa no es excusa para no intentarlo.

Así que nuestro último proyecto del año será este:

21 días para cambiar el mundo

Valentina mordisco a mamá Valentina saca la lengua Valentina y mamá en Olive GardenEste año hemos re-descubierto que la familia es lo más importante del mundo. Que el tiempo juntos nunca es suficiente, que la diversión y la risa son las herramientas más importantes que tenemos para mantenernos unidos, y que el amor que nos tenemos debe siempre alimentarse con acciones, no sólo con palabras.

Este año he aprendido a cuidar mi salud, a “editar” lo que como, y así que podido bajar más de 20 kilos. He aprendido – principalmente de mamá –  que hacer deporte siempre que pueda te da más energía de la que te resta. Que el cuerpo es sólo un contenedor para el alma, pero que este contenedor tiene que estar en capacidad de corretearte, de bailar contigo, de cargar tus 16 kilos de pura sabrosura por horas, sin agotarse en extremo.

Porque es lo que más quiero en el mundo!

Veggie Pizza extracto verde mason jar Jose Simón Muck VillavicencioEste año hemos aprendido que es más sano escoger usar vidrio que llenarse de plásticos. Que los tuppers son un excelente almacenamiento, pero la comida sabe mejor si es almacenada en contenedores de vidrio. Que existe algo llamado #escogevidrio y que es una iniciativa súper bacán.

Que llenarnos de bolsas por todos lados puede parecer normal, pero no es ni lo más práctico, ni lo más saludable del mundo. Que nos hemos acostumbrado a celebrar la navidad con árboles de plástico.

Valentina mason jar

Este año estamos aprendiendo que vivimos en una ciudad en la que nunca caminamos. Ni para comprar el pan un domingo. Que vivimos subiéndonos y bajándonos de automóviles, cuando es tan rico estirar las piernas, y tratar de respirar aire limpio por las mañanas, más aun ahora que el sol ha empezado a asomarse por nuestro cielo.

Así que pondremos esos pequeños aprendizajes y algunos más en práctica. ¿Te parece, princesa?

Valentina bicicleta

 

Porque apenas tienes dos añitos y un mes y medio. Eres pequeña. Pero estás aprendiendo a vivir en el mundo de la forma en la que viven tus papás, porque vives a través nuestro. Así que antes de que llegues a la edad en la que el mundo te coma viva, en la que un celular dicte tu horario, tu destino o el stress se vuelva una brújula en tu día… antes de eso, quiero que aprendamos juntos a vivir.

¿Te parece bien, enana loca?

Valentina vestido matrimonio

Así que hoy, es nuestro día cero. El día en el que comenzamos este reto. El día en que decidimos que juntos, como familia, podemos hacer una pequeña diferencia. Y cada semana, te contaré sobre nuestro avance, por 21 días. Con suerte, y luego de ese tiempo, nos sentiremos orgullosos de haber logrado algo nuevo. Y con suerte, crecerás feliz en un mundo que se muere por hacernos trabajar sin dejarnos respirar, sin dejarnos jugar y sin permitirnos ver lo hermosa que es la vida si nos tomamos un respiro.

Te amo princesa! Y Alles Gute zum Geburtstag Onkel Moritz!

Valentina cumpleaños Moritz¿Cambiemos el mundo juntos, ya? No esperemos que alguien más lo haga por nosotros.
Te adoro!

Papá

 

 

 

Cumpliste 2, cumplimos 2.

Cumpleaños Valentina El 14 de setiembre cumplí 2 años de paternidad “efectiva” (vamos, me creí papá los 9 meses del embarazo también, pero la verdadera jarana empezó con tu primera mirada) y tú cumpliste 2 años de convertir mi vida en lo mejor que me ha pasado.

Y este año, tras muchas idas y vueltas pensando en lo que haríamos, decidimos celebrarlo en casa, en familia y de manera íntima. Haciendo algo pequeño, bonito, esperando la visita de tus tíos, abuelos y primos y primas.

Como eres fanática acérrima de Peppa la Cerdita (no sé si cuando leas esto Peppa seguirá vigente, o si por el contrario -como sospecho- será ya una religión) quisimos hacerte un Peppa-cumpleaños. Sin embargo decidimos mantener la “Peppitud” en línea con el espacio y no exagerar. Así que tomamos los colores, el espíritu y algunos elementos del dibujito animado para decorar nuestra sala. Nuestro depa hoy en día no es muy grande, pero felizmente acomodó a todos quienes nos visitaron y estuvimos muy felices de pasar una bella tarde de domingo con tanta gente querida. Incluso salió el sol!

Globo de Peppa Pig Mesa cumpleaños Valentina

(Perdón por esa última foto, la pita de un globo se cruzó en la cámara y terminó enfocándose ella! Mi error).

Como el año pasado, este año preparamos pink lemonade (y usamos el dispensador que compré el año pasado y que resultó ser demasiado elegantoso para el picnic de tu primer cumple, por lo que no fue una inversión desperdiciada), algunos bocaditos, y como ya es tradición, preparamos nuestra torta de chocolate con frutos rojos. Tradición porque es el 2ndo año consecutivo, pero déjame decirte, si de mi depende (y creo que así es) la seguiremos preparando hasta que decidas que el chocolate no te gusta (es decir nunca).

Valentina torta de chocolate Valentina cara de chocolate Torta Valentina

Y claro, repetimos los hot dogs del año pasado porque sospeché que serían un éxito, y para variar, así fue. Así que en tus cumpleaños hasta ahora vamos instaurando las siguientes tradiciones:

– Torta de chocolate con frutos rojos.

– Pink lemonade

– Hot Dogs

Lo demás es historia, jaja.

Collage cumpleaños de ValentinaSin embargo este año tuviste dos sorpresas especiales. La primera fue que tuvimos la visita de Pinkberry, algo que no planificamos al principio porque no supimos que iban a casa, hasta que tu tío Marchena nos comentó que así era (gracias tío Marchena, y gracias Pinkberry!), y la segunda, fue el regalo que decidimos hacerte este año.

Pinkberry cumpleaños de ValentinaToppings Pinkberry cumpleaños de Valentina

Amo que hayas disfrutado tanto preparando tu cumpleaños. Yo sé que lo disfruté muchísimo, y nada me divierte más que verte ayudándome a preparar las cosas, aunque seas una maniática de meter las manos bajo el grifo de agua y de mojar toda la cocina, o de querer echarle “shal” y “un chollito de lechi” a todo. Te regalamos un cumpleaños, pero tú me regalas memorias imborrables.

Valentina y sus regalos Valentina y su muñecaPrincesa hermosa, este año decidimos hacerte un regalo especial. Se me ocurrió que así como yo vengo escribiéndote cartas desde que estabas en la panza de tu mami, quizás el resto de la familia también tendría algo que decirte… pero quise darle un giro especial. Lo que sucede es que yo sinceramente no sé en qué momento de tu vida empezarás a leer este blog, lo que hace que escribirte no tenga necesariamente un momento crucial de tu vida como objetivo, pero que sea un ejercicio narrativo cronológico que te ayude a ti misma conocerte, y conocerme cuando llegue el momento, desde otra perspectiva.

¿Pero qué pasa si quisiera escribirte para un momento especial de tu vida? Yo no tengo la suerte de tener a parte de mi familia conmigo por muchas razones, y me encantaría saber más sobre ellos, leer sobre ellos, sentirlos conmigo, y lamentablemente no me es posible. Pero quizás a ti sí te sea posible. Así que le pedí a toda tu familia, que te escriba una carta. Una carta personal que leerás cuando cumplas 15 años.

IMG_5331

Y así lo hicieron. Todas tus cartas están guardadas en un envase que sellaré, y guardaré conmigo hasta que llegue el momento. Porque verás, preciosa: este no es sólo tu regalo de 2 años. Es en realidad tu regalo de 15. (Quizás deba empezar a ahorrar también para esa fiesta desde ya…)

¿Cuál es entonces, tu regalo para los 2 años? Que al pedirle a toda la familia que se concentre en escribirte una carta, lo que hice fue pedirle que sueñen contigo. Que sueñen con el futuro, y que a través de ti, se imaginen lo que pasará en 13 años. En el camino que recorreremos para llegar a ese momento. Y al hacerlo, hice que se enamoren un poco más de ti, princesa. Porque es hermoso enamorarse de un sueño, de una idea. Así, toda tu familia te mirará hasta entonces como un persona a punto de embarcarse en la aventura de la vida, con todas las aspiraciones y las ilusiones del mundo. Al verte recordarán su sueño para ti.

Te regalé el sueño de tu familia. Sus buenos deseos. Su amor incondicional. Espero que te haya gustado. Además de las muñecas y demás juguetes que recibiste de tus tíos, claro está, que sé que amas con pasión y locura.

Te amo princesa. Espero que hayas pasado un hermoso 2ndo cumpleaños. Yo pasé un lindo 2ndo cumpleaños como papá. Estoy orgulloso de ti, de ser tu papi, y de ser un actor de reparto en la película de tu vida – porque sé que soy y seré siempre un protagonista en tu corazón.

Papá.

 

La vida de acuerdo a mis fotos VII

Valentina dormida sobre papá

Pequeña princesa, han pasado ya muchos días desde mi última carta, y en estos días hemos hecho tantas cosas juntos que la única manera de contarte todo lo que ha pasado en nuestras vidas, es hacerlo a través de una séptima (y extensa) edición de “la vida de acuerdo a mis fotos”. En esta oportunidad, con varios videos también.

I .- La clínica

Valentina en la clínica Valentina en la clínica sonriente Valentina en la clínica dormida Valentina en la clínica

Estuviste malita. No sabemos por qué. El doctor finalmente nos dijo que aparentemente fue que comiste algo que te cayó mal, pues los análisis no indicaban una infección bacteriana ni viral. Simplemente algo que te cayó mal. Pero fue terrible verte vomitar, y no aguantar ni siquiera un trago de agua. Sin embargo, dentro de lo difícil que fue esa noche, tienes que saber que fuiste la princesa más guerrera y valiente que he visto. Aguantaste estoica que te pongan una vía, y lo primero que hiciste al llegar a tu camilla, fue sonreír como lo puedes ver en esa foto. Eres fuerte. Eres brava. Eres más valiente que yo. Y mamá no se separó un minuto de ti. Ella también es fuerte, valiente y brava. Las amo.

II.- Creces, a pesar de mis mayores intentos de detener el paso del tiempo.Valentina toma nota Valentina en el balcón Valentina y su crecimiento Valentina pañal huggies Valentina y su vestido Valentina la más cool Valentina se esconde en la cama

De acuerdo a tus Huggies, eres XXG. De acuerdo a la escala de medida que te regaló tu tía Katharina (Hallo Tante Katharina!) superas los 90 centímetros de estatura. De acuerdo a cualquier persona que llame por teléfono a casa, quizás superes el año y 8 meses, porque recibes el mensaje y tomas nota (aunque no entendamos la nota finalmente!). De acuerdo a mi, eres una bebita loca que se avergüenza y juega a esconderse entre las almohadas para no recibir besos que piquen por mi barba. De acuerdo a tus fans, eres una niña, porque con vestido y lentes tienes la actitud de una adolescente regia. ¿Qué hacemos hija? El tiempo está volando y tú creces, creces, creces, y no puedo más que celebrarte cada día, maravillarme con tu aprendizaje y quererte más y más.

III.- Por un par de días estuviste todavía con carita de acontecida tras los días en la clínica. Pero pronto te recuperaste por completo y celebramos mi cumpleaños. Cantaste feliz de la vida “ñuñeaños papapán”, me ayudaste a soplar las velas y comimos “toyta”. Algunos días después, ya completamente recuperada, pasamos un día de pantalones en la cabeza. Literalmente, pantalones en la cabeza. A veces hace falta cambiar un poco las cosas para tener una nueva perspectiva del mundo. Me enseñas eso cada día. Valentina en Tottus Cumpleaños de Papá

Valentina pantalón en la cabeza Valentina con el pantalón en la cabeza

IV.- Amas a los animales pequeña. Y aunque no podamos tener uno en casa todavía, y a sabiendas totalmente que el gato que vive en mi iPhone no puede ser considerado una mascota para ti, demuestras cada día que pasa que tienes una curiosidad enorme por todos los “pajayitos”, los “guaguaus”, los “tatos” y que esa curiosidad está llena de la más enorme alegría y amor. ¿Será que la dulzura es una cualidad inherente a los bebés, o es que forma parte de tu carácter? No lo sé, mi amor. A estas alturas quizás sea difícil distinguirlo, sin embargo me llena de paz verte tan amorosa y saberte llena de amor y generosidad.

Valentina y un perrito

Valentina y Bilbo

V.- Justo para mi cumpleaños llegó tu mamama, con quien tuviste la oportunidad de pasar algunos buenos ratos, ya que se quedó con nosotros justo hasta antes del día de la madre en mayo. Y aunque no pudimos abrazarla ese mismo domingo porque ya había regresado a Chile, tuvimos la suerte de  celebrar con ella un día de la madre anticipado. El día de la madre oficial, lo pasamos por un momento en casa desayunando rico con mamá, le entregamos su tarjeta, sus chocolates, flores y el regalo que escogimos juntos para ella. Por la tarde fuimos a almorzar con tu otra mamama, y a darle besitos por ser la mamá de tu mami. Finalmente regresamos a casa y pudimos terminar el día con una peli (que naturalmente vimos por muchos pedazos y con todas las interrupciones del caso), y con mucha “chichita”.

Valentina y Mamama

Valentina dándole de comer a su abuela

Valentina y Serendipity

Valentina come canchitaVI.- Me recuerdas tanto a mi… tanto cuando te detienes a escuchar una canción, cuando celebramos el 4 de mayo – día de Star Wars – (May the fourth be with you!), o cuando entierras la nariz en un Pinkberry. Tu amor por la cocina, por los dulces, por el tomate. Cuando bailas, cuando saltas como loca, o cuando decides que es momento de pintar, sea donde sea, y ya terminas pintando en tu cuaderno, o en mi cara. Y amo verme en ti, en todo lo que haces, pero sobre todo en tu alegría y en tu amor. En esa forma que tienes de venir caminando hacia mi y abrazarme sin decir nada. Suele ser el mejor momento de mi día.

Valentina comiendo Pinkberry

Valentina con bigotes Valentina Star Wars Valentina con audífonos

 

VII.- Creces, y te vas volviendo cada vez más una niñita. Una niña pequeña a quien se le ha soltado la lengua en estas semanas de una forma increíble. Dices palabras complejas, como delicioso, así como distingues todos los colores de tus crayolas, y las seleccionas con total seguridad. Ya aprendiste a decir que sí, lo cual es un cambio agradable luego de tantos meses escuchándote decir sólo que no. Hasta sostenemos pequeñas conversaciones intercambiando un par de frases perfectamente comprensibles. Es inevitable empezar a verte pues, como una personita con libre albedrío, y con un concepto cada vez más claro de lo que quiere, y de la independencia que tiene para lograrlo. Comes solita (aunque con ayuda todavía), y te descubres cada vez más capaz de hacer más de una cosa al mismo tiempo (multitasker después de todo!).

bruschetta

Valentina y el huevo de pascua

Valentina Olive Peru

Y aunque a veces me duele un poquito el que dejes de ser mi bebita pequeña, tengo que decirte que el que seas mi pequeña niña me tiene totalmente emocionado. Esto de la paternidad primeriza es una cosa loca. Cuando sientes que has dominado ya algo, esa etapa pasa y comienzas a experimentar una completamente nueva. Y así, creo que contigo todo será siempre un constante aprendizaje. ¿Será por eso que dicen que los niños son los mejores maestros? Valentina dormida en el auto Valentina viendo tele Valentina en el balcón

VII.- El Mundial de fútbol. Tienes que saber pequeña, que aunque Perú todavía no ha llegado a un mundial, nosotros hinchamos por Alemania. Porque tu Opa es alemán, tu papá es alemán y también tú tienes la nacionalidad. Así que mientras esperamos que el fútbol peruano nos regale esa alegría, podemos saltar de emoción con cada partido de la selección alemana. Así es mi pequeña limeña mazamorrera, tienes lo mejor de dos mundos. A tu Perú hermoso, y a tu selección alemana. ¡Qué suerte la tuya! ¡Ojalá y campeonemos este año! ¿No sería divertidísimo que guardemos esa camiseta tuya, para que cuando seas grande recuerdes que fuiste una pequeña bebé que usó su camiseta durante todos los partidos del mundial en el que campeonamos? Yo creo que sí. Ojalá tengamos suerte. De todas maneras guardaremos tu camiseta, porque te la trajo tu Opa desde Alemania en Navidad, y como todo lo que te regala tu Opa, viene con todo el amor del mundo.

Valentina selección alemania Valentina selección alemania

Eso es todo por el momento, pequeña. Yo sé que te he extenuado con esta carta tan larga y llena de fotos. Y lamento mucho no haberte escrito antes. Te prometo que tuve una muy buena razón para no haberlo hecho, ya que he estado totalmente comprometido con un proyecto que sé que te va a gustar mucho. Es una sorpresa, y todavía no puedo hablarte de él para no salarlo… pero pronto, muy pronto lo sabrás.

Te amo pequeña loca. Hoy tuve la oportunidad de terminar esta carta porque me quedé en casa tras un fuerte malestar estomacal, así que mientras tipeo estas últimas letras, estás a mi lado sentada en el piso, crayola en mano llamándome cada 20 segundos para que revise tu obra de arte. De verdad, me encantaría tener el privilegio de verte todos los días así, y no a través de una fotografía desde la oficina. Pero la vida me ha enseñado que uno tiene que estar donde tiene que estar, y tiene que hacer lo que tiene que hacer. Así que seguiremos adelante, juntos, siempre juntos.

Te amo, pequeña (y ya gran) bebé. Eres una loca.

Papá.

Nuestro ritual

Hola pequeña gata del oriente!

Anoche, a diferencia del fin de semana, dormiste como los Dioses! Desde las 10pm hasta las 5:30am! Papito fue feliz! Y más aún porque anoche, antes de dormir, pudimos hacer muy bien algo que tratamos de hacer religiosamente todas las noches prácticamente desde el día que naciste – salvo los días en que estuvimos todavía en la Clinica. Mamá lo llama nuestro “ritual”, así que me adueño de su concepto, y lo acepto como tal.

Nuestro ritual consiste básicamente de lo siguiente, pequeña langosta marina:

Papá llega a casa, y generalmente te encuentra completamente dormida. K.O total. Luego de pasar todo el día con mamita, terminan bastante cansadas y es bastante normal que papito las encuentre a las dos dormidas en la cama. Es súper rico llegar a casa y saber que tus amores te esperan así, porque entro sigilosamente a casa y me dirijo directamente a la cama a apachurrarlas.

Luego del respectivo apachurre, mamá y papá se encargan de alistar todo lo necesario para tu baño. Toallas, pañitos, pañalitos con dibujitos (que cada vez son más grandes!), crema y demás elementos necesarios para asegurarnos que entres – y salgas – del agua limpiecita y súper fresca. 

Papá prepara también tu biberón hecho de leche materna que mamá previamente pudo extraer y guardar, y calienta el agua para tu baño. Lógicamente durante todo este proceso tú sigues en un completo y absoluto estado de knock out. Hasta que mamita empieza con la quitada de ropa, momento en el que te despiertas y empiezas a emocionarte porque me ves luego de tantas horas sin mirarnos las caras.

¡Al agua pato! Mamita y papito te bañan juntitos, mientras nos morimos de risa de la cara de placer que pones cuando ingresas al agua caliente. Luego de darte unas cuantas vueltas, hora de secarte todo el cuerpo! Naturalmente hacemos esto con todas las puertas y ventanas cerradas para evitar que te enfríes, y lo hacemos lo más rápido que podemos, pero sin alterarte y manteniendo la calma, porque la idea es que te relajes y no te estreses con un par de padres locos.

 

Te secamos rapidito, te ponemos tu pañal de Tigger limpiecito, y te cambiamos nuevamente con ropa fresquita para que puedas dormir recontra relajada. Y empieza el momento más deli de la noche. Generalmente cuando mamá termina de ponerte la ropa, ya empiezas a rugir pidiendo tu comida, así que mientras mamá termina de abotonar tu ropa, papá ya está sentado con almohada en las piernas esperándote para pasar los quizá 20 mejores minutos de mi día entero.

 

Chanchitos van, chanchitos vienen, terminas tus a veces hasta 6oz de leche (eres una tragooona!) y generalmente terminas así.

 

Y esa carita es garantía de una buena noche para papá y mamá. Te secamos la boquita y los cachetitos, ingresas a tu cunita, y papá y mamá pueden dedicarse a conversar entre ellos hasta el día siguiente.

Lindo, no? A mi me encanta tener ese tiempo para nosotros. Mientras papá te da de comer, mamá se extrae leche para guardarla en la refri para futuros usos. No sabes lo feliz que me hace poder darte de comer y que no sea sólo una actividad exclusiva de mamá.

Así que ese es nuestro ritual pequeña bandida! Seguro a medida que vayas creciendo nuestro ritual irá cambiando, pero me encanta saber que por las noches, eres toda mía!

En otras notas, ayer fuimos al pediatra. Te pusieron tus vacunas correspondientes al 2ndo mes y fuiste tan valiente que prácticamente no lloraste! Te pesaron (ya estás en 6 kilos y 200 gramos! Has subido 3 kilos desde que naciste!) y midieron (eres una bebé en perfecto crecimiento) y nos indicaron regresar en 1 mes por tus siguientes vacunas. Eres un poster de salud infantil, pequeña bola de arroz con pollo!

Por el momento ando acumulando todavía cuentos e historias infantiles, porque creo que tarde o temprano te vas a cansar de escuchar sobre mi día mientras comes. Pero creo que falta un poco para que lleguemos a ese punto.

Tú, qué opinas?

Te adoro enana.

Papá.

 

Detrás de las 40 semanas

Hola hermosa. El día que naciste, de madrugada corrí a la cámara y filmé parte de este video. Como todo en las 40 semanas que duró tu llegada, fue hecho pensando en ti. No, no soy un editor profesional, ni espero que sea una obra maestra. Pero espero que veas, un poquito jugando con las fotos, lo felices que han sido tus papás mientras planificaban tu llegada.

Porque verás la pancita de mamá, el pintado de tu cuarto, tu babyshower, el viaje de papá, la compra de tus aretitos, todos esos momentos que han sido tan simbólicos para nosotros, pero sobre todo, verás el inmenso amor que te tenemos, y lo afortunados que sabemos que somos de poder haber preparado tu llegada de esta manera.

Son momentos muy simbólicos porque mamá y papá luchan, luchan todos los días por poder vivir juntos en un mundo difícil y competitivo. Y desde que planificamos que vendrías al mundo, luchamos por ti y para ti. Luchamos porque tengas una casa linda, una cuna linda (en este caso regalo de tus abuelos), y lucharemos porque tengas un colegio que te guste, que tengas un doctor que te atienda bien, que tengas la mejor vida posible. Porque tú y mamá son el amor de mi vida. Y mi amor está en esa lucha.

La canción de fondo, que me gusta mucho, se llama Welcome Home, de The Radical Face. Y la escogí porque mi amor, lo único que quisimos hacer desde que te soñamos por primera vez fue darte la bienvenida a casa.

Bienvenida nuevamente, princesa.

Papá.

¿Es normal?

Hola piojo maravilla, aunque no lo creas, te tengo aquí a mi lado, en brazos de mamá mientras que vemos Fashion Police: The September Issue. Es súper divertido escribirte y saber que estás a mi lado tirándote peditos y mirándome con tus enormes ojazos.

Desde hace unos días quería escribirte, y de hecho tenía la idea de mi carta de hoy desde hace ya un tiempito, pero no he podido tener paz como para sentarme frente a la compu hasta ahorita. En gran parte, porque estoy más ocupado cambiándote, dándote de comer, bañándote, haciéndote dormir, o simplemente mirándote, el cual confieso es mi nuevo pasatiempo favorito.

Te han salido en los cachetitos unos pequeños granitos, los cuales llaman “engordaderas” (lo que ya consultamos) y son normales, desaparecerán en unas semanas por arte de magia, y no te pican, ni te duelen, ni fastidian. Sólo preocupan si no sabes lo que son. Cuando naciste tenías manchitas rosáceas alrededor del cuerpo, con ciertas ronchitas al centro. Eso se denomina eritema tóxico y es frecuente en alrededor del 50% de los recién nacidos. No pica, no duele, no fastidia, y se quita solito con el tiempo. De hecho ya prácticamente no lo tienes. Pero preocupa. Y por un momento te vimos un brillito amarillento, llamado ictericia, que desapareció a los pocos días de nacida, y que en muchos casos también desaparece poco a poco. Ahora eres una linda enana rosada que pesa ya 4,300 gr.

Y como decía, todas esas cosas preocupan. Preocupan porque la gran interrogante es: ¿Es normal? Y creo que esta interrogante es una que se hacen, hicieron y harán todos los papás primerizos. Tenemos tanto miedo acumulado que vemos señales de alarma en todas partes. ¿Comes mucho? ¿Poco? ¿Subiste mucho de peso? Demasiado poco? ¿Duermes mucho? ¿Poco? ¿Qué cosa es normal? ¿Cuál es la regla sobre la que tengo que regirme?

Felizmente, papá y mamá son personas relativamente relajadas y hemos tenido la suerte de estar bastante informados, así que conocemos las señales de alarma tradicionales, y entendemos que en gran parte todo lo demás, es bastante normal. Y lo sabemos porque tu sonrisa juguetona, tus ojos maravillosos y tu apetito voraz nos indican que todo está bien. 

Nuestro único consejo para papás primerizos es: tengan un buen pediatra. Y con bueno, me refiero a que conteste todas sus preguntas. No teman preguntar lo que puedan pensar que es una tontería, porque aunque no sea algo grave, su paz mental hará que puedan disfrutar más a su bebé, sin estar siempre a un paso de la sala de emergencias de la clínica. Y la paz, no tiene precio.

Es esa paz mi amor, la que hace que podamos meterte a la camita súper rico entre papá y mamá y ver una película, viéndote dormir tranquila, repleta, y feliz. Abrazaditos, porque somos una familia.

¡Qué rico es tenerte en nuestra vida oye! Algo sí puedo decirte, el amor que tenemos mamá y papá por ti, no es normal. Sin duda alguna, es extraordinario!

Te amamos pequeña Tamalina!

Papá.

La primera semana en casa

Hola pioja maravilla. Eres una cosita hermosa, te digo. Hermosa!

Al día de hoy llevas con nosotros 10 días de nacida, y 7 días ya en casa con mamá y papá, poniendo de cabeza nuestras vidas y haciendo de ellas una verdadera vida caóticamente hermosa. Dormimos en promedio 4 horas al día, intentamos descansar de día pero suele ser imposible porque o nos toca darte de comer, o cambiarte, o mirarte como tontos, o tenemos que responder las llamadas de todos los abuelos y tíos que llaman para preguntar sobre si dormiste, comiste, o te cambiamos correctamente. Los días se nos pasan entre pañales, babitas, llamadas y visitas.

En estos últimos 7 días hemos tenido que afrontar el terror de cambiarte solos, de bañarte solos, de vestirte solos, de hacerte dormir, de abrigarte, y de calmarte sin ayuda. Ha sido un reto, porque la verdad es que si bien algunas cosas no son tan complicadas, tu llanto y nuestro miedo en algunos casos hacen que pequeñas situaciones nos pongan algo tensos. Pero asumo que es normal. Durante estos primeros días, y probablemente por el primer mes y medio o dos meses (o tres, o cuatro?) estás durmiendo en nuestra habitación, para poder tenerte cerca y ayudarte a descansar cuando algo perturbe tu sueño, o darte de comer cuando tu horario lo amerite (aunque más de una vez decides que tu horario cambie).

Hace un tiempo tu tío Hugo me envió un artículo sobre la paternidad, creo que de The Rolling Stones Magazine, donde se habla sobre la complejidad de los primeros días de ser papá. Y mencionan algo que se me quedó grabado: Ser un buen papá en los primeros días pasa mucho por conocer tu lugar. Desde que tu hijo/a nace, tu pequeña familia se convierte en una unidad (en nuestro caso) de 3 individuos. Una preciosa unidad que empezará a funcionar junta, y con una dinámica única asociada a los 3 elementos que la conforman. Sin embargo, en los primeros días especialmente, y por los primeros meses, dicha unidad tiene una sub-unidad vital: Mamá e hijo/a. Porque Mami es la responsable más importante de que te alimentes, y con quien de una forma natural te compenetras con mayor facilidad. Esto no quiere decir que papá no te pueda hacer dormir, o que no te cambie los pañales, o que no me sonrías vivamente. Esto quiere decir que la relación con mamá es evolutivamente una relación de dependencia absoluta, cosa que no es tanto así con papá (al menos en esta etapa). Dicho esto, el artículo prosigue sobre el objetivo entonces de este tercer miembro de la unidad, y agente externo a la sub-unidad mamá-hijo/a: Hacer que la vida de esa sub-unidad sea lo más sencilla posible. Que no le falte bebida o alimento a mamá, que no les falte abrigo a ninguna de las dos, que tengan todo a la mano, que siempre haya agua caliente en el thermo, que todo esté esterilizado, que los pañales estén a la mano, que las compras del supermercado estén hechas, etc. Somos agentes facilitadores. Y si bien se trata de una tarea que puede parecer “sencilla”, créeme que puede ser bastante demandante, especialmente si mamá tuvo que salir de una cesárea.

Fuera de estas responsabilidades, las cuales asumo con mucho cariño y dedicación, se encuentran las responsabilidades colaborativas con mamá, que realmente pueden aterrorizar a algunos papis. Las enumero:

– Cambiar Pañales

– Bañar al bebé

– Sacar chanchitos

– Limpiar ombliguito

Sobre la primera, he descubierto que no he tenido problema alguno. Te cambio el pañal las veces que tú quieras, y tengo que admitir que en la última semana hasta he adquirido cierta destreza, pero lo que más me gusta, es que en la mayoría de los casos estás tan relajada con el cambio de pañales, que hasta posas para las fotos!

Hoy en día los pañales son tan sencillos de quitar y poner, que realmente el único “asunto” con el cual lidiar es tu “producción”, y también a veces la fascinante capacidad que tienes de “disparar” apenas te libramos del pañal sucio. Eres… terrible, mi amor. Terrible. Pero también aprendí a salir bien librado, y puedo decir con confianza que en este pueblo, soy un pissss-tolero más rápido que tú!

Aquí les dejo 5 pasos rápidos para cambiar pañales que pueden compartir las mamis que nos leen con otros papis, o hacer click en este link para revisar más información sobre cómo cambiar un pañal y sobrevivir en el intento, jeje. Nota a las mamis: Créanme, si yo con mis dedos de tequeño puedo, ustedes pueden. Pinzas en la nariz si hace falta, pero se puede! Como saben, estamos usando Huggies, y si bien preguntamos primero cuáles serían mejores, y nos respondieron que la bebe tendría que responder a cualquier marca, tengo que decir que estos al menos en estos primeros 10 días, nos han sentado súper bien.

Sobre la 2nda, tengo que admitir que te hice tragar agua. Agua con Eucerin. Lo sé. Me sentí terrible todo el día, hasta que al final del mismo y luego de verte muy bien en brazos de mami pude empezar a bromear al respecto, pensando en que eructarías burbujas… Pero te juro que equivocarme y hacer que te atores me deprimió mucho. Increíble la cantidad de emociones que puedes despertar. ¿Será que tengo tan metido en el corazón el no querer fallarte? Tengo que aprender a no ser tan duro conmigo mismo y estar seguro que de me equivocaré quizá más veces de las que acertaré. Pero no fue un momento lindo. Sin embargo del error, aprendimos a bajar el nivel de agua de la bañera, y a cogerte mejor cuando te enjuagamos la espalda.

La sacadera de chanchitos sí me tiene loco, belleza. Demente. No tengo idea de cómo sacarte chanchitos adecuadamente! Y las veces que lo he logrado, atribuyo mi éxito al azar. Mientras estábamos en la clínica, cada enfermera que venía a visitarnos luego de tu comida para ayudarnos a que puedas liberar tu chanchito, tenía una técnica distinta, y lo lograba en menos de 1 minuto. De manera increíble, tu padre, haciendo gala de todas las técnicas, no ha logrado nunca hacer que te tires uno. Un día te puse en mi hombro y automáticamente soltaste tres chanchitos tan fuertes, que no sabía si te había sacado un chanchito o te había exorcizado. Por Dios! Pero esa fue mi experiencia más exitosa. Así me confieso incapacitado para este tema. Espero que con la práctica y la tenacidad poco a poco pueda lograrlo.

Y sobre la limpieza del ombligo, todo súper bien. Alcohol en un algodón, haciéndolo en forma de cruz. Parece que lo hicimos muy bien porque tu ombliguito ya está libre y limpiecito!

Hoy día tuviste tu primera consulta con el pediatra. Luego de 10 días de nacida has crecido dos centímetros acumulando un total de 51cm, ya se te cayó el pedacito que quedaba de cordón, e incrementaste tu peso en 600gr, sumando un total de 3,800gr. Eres una vikinga total!

¿Cómo no estar complemente enamorado de ti? Tu pelito todavía es oscuro, pero antes de los 6 meses se irá cayendo para dar lugar al nuevo cabello, de una textura y color que no conocemos todavía. Tus ojitos, de un azul acero/ verde muy oscuro todavía no revelan el color final. ¿Serán como los de mamá, o como los de papá? No importa en realidad, porque ya estás aquí, y ya tienes persona, presencia y personalidad. Ahora sólo nos toca a nosotros tener paciencia, perseverancia y pasión. Y esto último, nos sobra.

Te adoro, pequeño marshmellow rosado!

Papá.

Llegaron tus muebles!

Bebé! Llegaron tus muebles! Contra todo pronóstico de tu padre, el carpintero cumplió su promesa (la 3era de la semana) y esta vez sí entrego los muebles!

Te cuento por qué estaba un poco preocupado. Mandamos a restaurar los muebles hace 4 semanas y media y el maestro carpintero nos dijo que se demoraría 3 semanas en total. Luego de aprobar el presupuesto y definir el estilo de la restauración, y luego de haber pagado el 50% del costo nos fuimos felices de saber que tendrías no solo muebles lindos en tu cuarto, pero muebles que tenían su propia historia, y eso en realidad nos parece genial. Porque los muebles antiguos de verdad se hacían pensando en que duren, no como muchas de las cosas que se pueden comprar hoy en día, así que si el color se desgasta, o los tiradores se malogran, con una restauradita se trae a la vida no sólo un mueble de excelente calidad, pero una pieza que te acompañará y será parte de tu propia historia.

La cuestión es que pasaron las 3 semanas y mamá fue a ver el trabajo del carpintero, porque parte del acuerdo era retapizar una silla y una banquita y ella debía llevar las telas. Y no te miento, hermosa, no había hecho NADA. Mamá se desesperó y papá se enfureció un poquito porque pues, el carpintero se iba a pasar de fresco. Felizmente pudimos imprimirle la sensación de urgencia al buen caballero y pudo terminar todo a tiempo (luego de algunas pequeñas amenazas, es la primera vez que escucho decir a mamá por teléfono “mi esposo está furioso y yo me hago la loca!”). Ya decía tu mami que era imposible conseguir un carpintero en Lima que entregue las cosas a la fecha pactada. Pero al menos lo logramos 10 días después.

Ahora sí puedo contar con los dedos las cosas que faltan para estar al 100% listos para tu llegada, y estoy seguro que el 100% de esas cosas las podría conseguir en un ida y vuelta a un supermercado. Pero mamá me asegura que las conseguirá esta semana, así que yo estoy muy tranquilo al respecto. Ahora sólo falta esperar con calma a que todo lo demás que hemos comprado llegue bien en 2 semanitas. Crucemos los dedos! Nosotros mientras tanto podemos estar tranquilos, y disfrutar del domingo con calma, mientras vemos tele y soñamos contigo.

La emoción por tu llegada se renueva cada día, realmente es una dulce espera!

Papá.

Te acercas

El día de ayer revisé como cada día lo que “What to expect when you are expecting” tenía preparado como mensaje para mi, y encontré esto. No pude más que sonreír.

Y me hizo gracia no porque en cierto modo es lo que ya estoy haciendo contigo pequeña mariposa, pero porque la idea de poder compartir contigo todos mis pensamientos, sueños y emociones en una sola carta me parece gracioso. La verdad es que, como algunas lectoras ya anticipan, creo que este blog podría rápidamente convertirse en un pequeño libro de cartas. Porque si bien a veces no termino de encontrar tiempo para escribirte cuando lo deseo, las ganas de hacerlo no parecen disminuir con el pasar de los días. ¡Todo lo contrario!

El sábado pasado fue tu baby shower! Oma y Opa ofrecieron su casa para hacer el pequeño evento, el cual fue organizado por tus tías Rochi, Jossy y Karlita (mi hermana). Qué tal chamba se mandaron! Yo mismo, que aporté mi granito de arena con una que otra cosita ese día, me quedé sorprendido con la tremenda logística detrás de un Baby Shower. Tengo que decir también que todas las amigas de tu mami colaboraron, se remangaron y decoraron, picaron fruta, prepararon tragos, ordenaron regalos, etc. Una locura. Pero la verdad es que tanto tu mami como tú lo merecen. Hasta llegaron de una revista a tomarle una foto a mamá (contigo adentro, obvio!). Así que si la foto llega a salir, seguro que te la dejo en este espacio.

Escogieron flores de lavanda para tus centros de mesa, y si no me equivoco la lavanda representa la ternura respetuosa. Más allá de que el color es precioso, y de que el aroma a lavanda es muy agradable (tanto así que hay cientos de suavizantes de ropa, antibacteriales y demás productos que utilizan ese aroma), el significado de las flores me parece muy representativo. Ternura respetuosa es una definición tan cercana a lo que siento cuando llego a casa, miro tus cositas, veo tu habitación, y abrazo la panza de mamá. Una ternura que me derrite, y al mismo tiempo un respeto infundido por el temor de ser un papá primerizo, sin experiencia alguna y que sabe que aprenderá cometiendo errores en el camino. Pero no dudes que disfrutaré de cada uno de ellos, y que aprenderé de los mismos lo más pronto posible.

¡La casa quedó preciosa! Justo a tiempo y antes de que llegue ninguno de los invitados el comité de organización ya tenía todo listísimo y preparado para celebrar tu llegada.

El único que daba vueltas por aquí y allá preparándose uno que otro trago era papá, que ante la emoción de lo que vendría, no sabía realmente cómo ayudar en ese momento, salvo sonriendo y manteniéndome alejado de la actividad femenina. Y eso sí, limpiando todo para asegurarme que todo esté impecable para le llegada de todas las amigas de mamá y familiares de ambos.

Una de mis tareas secundarias fue transformar las botellas de champagne que compramos para el baby shower en un trago llamado Bellini, último antojo de tu madre en estos días, y lamentablemente un antojo que no puede permitirse con frecuencia, ya que precisamente se trata de un trago.

Para las interesadas, se trata de un trago muy rico que consta de 1/3era parte de copa de duraznos en almíbar licuados, y 2/3 partes de la copa de champagne. No tiene mayor ciencia que mezclar una cosa con otra, así que no tienen pierde. A mi parecer es un perfecto trago para un brunch. Yo personalmente me preparé un Tom Collins, trago que el tío Esteban me “pegó” por primera vez y que desde entonces, no he dejado de considerar simplemente como buenazo.

Otra cosa que estuvo espectacular fueron los triplecitos. ¿Por qué será que los sandwiches miniatura de esta clase de eventos son tan ricos? Es decir, los triples grandotes son buenos, pero los triplecitos son una maravilla!

Parte de los misterios de la vida hija mía. Desde ya te prometo que en tus cumpleaños no faltarán esta clase de sandwiches, ni los de pollo en petit pan, que tan feliz me hacían de niño.

Pero mejor dejo de hablarte de comida, o no podré resistir la tentación de prepararme algo en este momento. ¿Te cuento algo especial? Ya puedo afirmar que he dejado completamente el cigarrillo, y ya voy bajando 10 kilos. Es increíble lo fuerte que me haces pequeña. Sin ti no podría hacer lo que estoy haciendo.

De regreso a los regalitos, sería súper difícil enumerarlos todos, y es que todos han sido espectaculares. Seguro irás viendo uno que otro en su momento, porque de todas maneras van a ser accesorios a todas las fotos que te vaya a tomar a lo largo de tu pequeña existencia. Me emociona mucho pensar en eso y en todos los momentos que viviré contigo. Me he tirado en la alfombra de la sala más de una vez y casi te veo junto a mi, gateando. Al mismo tiempo he mirado con cierto pánico todos los enchufes, bordes, y demás elementos peligrosos para ti. Todavía estoy decidiendo qué hacer al respecto, pero créeme que lo tengo en mente. Primero que nada, terminar de armar tu cuarto.

Te conté la semana pasada que ya había terminado de pintar tu cuarto, no? Pues te cuento que ya instalamos las cortinas y la decoración de la pared. Creo que está quedando lindo, pequeña mariposa. Sólo faltan los muebles que deberían llegar la próxima semana, y estaremos listos para recibirte. Claro, sin contar con que todavía tengo que viajar a traer las cosas que compramos para ti por internet. Pero estamos cada vez más cerca a tu llegada. 5 semanas y 5 días dice el What to Expect. Yo sólo espero que no te adelantes, y si lo haces, no lo hagas mucho. Llega a tiempo, llega con calma, llega feliz. Cuando llegues, te prometo que harás con tu cuarto lo que tú quieras. Por el momento, déjanos seguir jugando a ser decoradores. Nos mantiene a la expectativa, felices, y aleja un poco los nervios que nos trae tu eventual llegada.

La panza de mamá está hermosa. Es un huevo duro. Y tus patadas se sienten cada día con más fuerza e intensidad. Tus movimientos me hablan, y literalmente me pateas la cara cada vez que aprieto mis cachetes contra la barriga de mamá. Y me sigue pareciendo lo más tierno del mundo. ¿Cómo te he podido hacer, pequeña hermosa? ¿Cómo es posible que estés ahí dentro? ¿Cómo será cuando salgas? Mamá me pregunta si ya me hice una idea clara de cómo será nuestra vida de ahora en adelante, ahora que tenemos la casa llena de tus cosas… y la verdad es que la respuesta es rara. Evidentemente entiendo lo que implica tu llegada de manera racional… pero todavía siento que vivo en la trastienda de una tienda especializada en bebés. Me faltan tus sonidos, tu llanto, tu olor, tu tacto, para sentirme papá completamente. Por el momento, sólo tengo un inmenso amor nervioso y aterrorizado que navega entre la calma y el pánico y se intercala con claridad, y oscuridad.

Creo que cuando mami dé a luz, yo también veré el mundo de manera más clara. Y seremos tres los que habremos nacido ese día. Tú como Valentina, Vane y yo como Mamá y Papá.

Te espero.

Papá.