Resoluciones de fin de año

Mis amores, mis pequeños hijos, mi hermosa Valentina y mi pequeño Sebastian en la panza de mamá: se terminó el 2015.

Se terminó! Y este año ha terminado para mi con un balance complicado. Hemos tenido años claramente positivos, a los cuales le hemos sacado el jugo, y años difíciles. Este año ha tenido de todo, y esto ha hecho que sea muy difícil de manejar. Este año perdimos a su bisabuela, la abuela de su mami, y nació la pequeña Aitana, su prima. Algunos meses después recibimos la alegría de la noticia de la llegada próxima de Sebastian. Este año tuve una cirugía complicada y subí todos los kilos que había bajado antes de la misma, y este año también tuvo su abuelo Pepe una cirugía fastidiosa. Este año no pude concretar el proyecto que tenía rondando en la cabeza, pero mamá sí logró concretar el suyo. Este año mi trabajo ha sido muy, muy duro y con una inversión emocional mayor a la que quizás debí aceptar. Y tuvo momentos buenos, y momentos muy malos. No ha sido un año fácil, como les conté. Y sé que para ustedes estas noticias en retrospectiva no significarán mucho… porque leerán estas cartas si Dios quiere desde un buen lugar en su vida y en un buen momento. Pero son cosas que uno tiene que decir, porque no tiene sentido guardárselas a los seres que uno más ama en la vida.

Sin embargo, amores míos, tienen el beneficio de ser todavía pequeños. Tú mi pequeña mariposa loca, tienes todavía 3 añitos hermosos y la vida es un juego que empieza cuando despiertas y termina con el último cuento de la noche, y tú, mi pequeño camarón, estás todavía protegido en la (cada día más grande y hermosa) panza de mamá.

Este año ha estado lleno de hitos para ustedes. Sebastian, mes a mes has crecido, eres un trome, eres perfecto, cada visita al doctor nos emociona al escuchar lo bien que te estás desarrollando. Cada email del “What to expect when you are expecting” nos encanta. Saberte grande, saludable y protegido es la mejor noticia del día, cada día.

Valentina, para ti, este año ha representado el fin de tu primer año escolar. Último día de clases

Así te veías durante la clausura de tu primer año en el Kindergarten. Has crecido un montón, tu vocabulario, tanto español como alemán se ha expandido, has aprendido a socializar con todo el mundo, a jugar con amigos, y a hacer muchísimas manualidades. No podría estar más agradecido a todo el personal del Kinder por lo bien que han trabajado contigo, y no podría estar más orgulloso de ti por todo el esfuerzo que haces cada día.
Recuerdo los primeros días, en los que todavía te dejábamos ahí entre lágrimas (no todas tuyas, algunas mías también, lo confieso). Hoy en día corres a la puerta del Kinder para tocar el timbre, abrazar a la Tante Janet y entras feliz de la vida a trabajar.

Este año ingresaste al colegio también. Y eso sí que nos llenó de lágrimas, pero de alegría. El 2017 empezarás a estudiar en el Kinder del colegio y tu vida escolar tendrá un nuevo comienzo. Irás al mismo colegio donde empecé a estudiar yo, y eso tiene un significado especial para mi, porque puedo como padre sentir que no sólo seguirás algunos de mis pasos, pero que llegarás más lejos que yo. Y nada me hace más feliz.

Besando la panza

La llegada de tu hermano será un reto para ti, pequeña princesa. Estás acostumbrada a tener toda nuestra atención y cuidado, y si bien estás enamorada de la idea de ser la hermana mayor, estoy seguro que al principio será difícil para ti compartir el día a día con Sebastian. Sin embargo creo que no debemos preocuparnos tanto. Sabemos lo amorosa que eres y vas a ser parte protagónica de esta nueva etapa de nuestra vida familiar, te lo aseguro.

Para ayudarte a entender lo importante de cuidar de alguien más y de lo profundamente complicado e importante que es el cargo de hermana mayor, aceptamos cuidar a Pepi, la perrita de tu tía Ale Behr por unas semanas mientras ella está de viaje. Queríamos ver cómo todo ese amor tuyo también se canaliza en responsabilidad, en entender que tu hermanito no será un juguete más, pero que tendrá necesidades y que requerirá atención de todos. Y sabes? Eres una trome. Si bien podrías pecar de lo que llamamos “exceso de amor” en relación a las apachurradas, Pepi está bien, está feliz, y le estás brindando cuidados de primera. Tu tía Ale va a estar muy feliz cuando regrese y Pepi vuelva a sus brazos. Sin embargo ahora creo que esa separación tuya con la pequeña perrita va a ser un poco dolorosa… Honestamente no lo pensé, espero que no sea más dolorosa de lo que tiene que ser.

Todas en la cama Pepi pie Paseando a Pepi

Y si bien la experiencia de cuidar a Pepi no será exactamente igual a le cuidar a tu hermanito (pobre de ti si te veo sacando a Sebastian con correa a pasear al parque!), saberte tan enamorada de la idea de cuidar de alguien más, no solo me tranquiliza, pero me llena de alegría. Vas a ser una increíble hermana mayor.

Este año tuviste tu primer semestre de ballet. Para mi, una cosa de locos, porque obviamente nunca en mi vida he tenido contacto con el ballet ni con la formación que implica, aunque mamá sí pues ella lo estudió por como mil años. Sin embargo verte bailar todos los días, e incluso recibir los comentarios de Tante Janet diciéndonos que eras la bailarina de la clase, nos empujó a tomar la decisión de inscribirte en las clases, a ver si te gustaba tanto como podría parecer. El resultado? Por el momento, te encanta, y ya tuviste tu primer recital: El cascanueces. Fuiste una ratoncita del ejército del rey ratón! Y fuiste la ratoncita más bella que he visto en mi vida, con saludo a papi desde el escenario en mitad de la actuación y todo. Luego del maravilloso show, fuimos por helados desde luego. Helado post BalletA este show fueron tu mamama Alice, tu mamama Zoila, tu Abuelo Pepe, tu Karli, mami y yo. Lo tengo todo grabado, ya lo verás! Fue uno de los mejores momentos de este año para mi.

(Acabo de interrumpir esta carta porque acabas de venir a sentarte a mi lado, viste tu foto y te quedaste hablando sobre los helados de chocolate, preguntándome si hoy irías a tus clases de ballet. Te dije que no, que ya estás de vacaciones y me preguntaste ¿por qué?).

Como te decía amor, este año ha sido muy interesante y divertido para ti, y definitivo para Sebastian y su crecimiento en la panza de mamá. Y finalmente, ha llegado a su fin, con todas las actividades que eso representa. Mis papás, tu mamama Zoila y tu Opa regresaron a Lima por Navidad, y este año pasamos la Noche Buena con ellos.

Regalos en la chimenea Luces de bengala

Es tan lindo verte ilusionada con las chispitas mariposa llamando a los renos (o renes como dice tu Opa), y sorprendiéndote con los regalos que aparecen mágicamente en la chimenea. Tan lindo como ha sido todo este mes decorar el árbol de nuestra casita, y armar nuestro propio nacimiento. Porque obviamente con la enorme familia que tienes, has pasado la Navidad en casa de tu Opa y tu mamama Zoila, luego en la nuestra y también en la de tu mamama Alice y tu Abu Pepe.

Abriendo regalos Abriendo los regalos en casa

¿Sabes algo? Esta será la última Navidad que pasas como hija única! La próxima Navidad tendrás que ayudar a Sebastian a abrir regalos. Esta familia está creciendo cada día más y más, y eso me llena de alegría y de energía. Quizás el próximo año aguantes un poco más y llegues a la medianoche? No hay presión, princesa. Sabes que puedes caer dormida en nuestros brazos siempre. Esta Navidad no fue una excepción.

Dormida en Navidad

El que tu Opa esté en Lima a mi me trae una alegría especial. Verás, la mayor parte del año él la pasa en otro país, trabajando. Esto hace que se pierda lamentablemente de tu día a día, de estar contigo y verte crecer como lo hacemos nosotros. Así que no sabes lo feliz que me hace verte jugar con él y pasarlo tan bien. Te dedicas a peinarle el bigote, a jugar con él en la hamaca y a hablar y hablar y hablar como la pequeña cotorra loca que eres. Cuando veo al Opa mirarte, veo un brillo especial en sus ojos, y creo que él también está demasiado feliz de pasar tiempo contigo. Pronto el Opa vendrá a vivir a tiempo completo a Lima, y así nuestra dinámica familiar cambiará un poco, pues podrás ver a tu Opa y a tu mamama Zoila más seguido. Nada me hará más feliz, y estoy seguro que tú lo pasarás genial! Verte con mi papá, hace que yo me vea reflejado en ti. Que recuerde mi propia infancia, pero en una versión mejorada. En HD.

Con el Opa

Llegó el verano, y con él llegan los días de playa y de piscina, las tardes que languidecen bajo el cielo azul que solo nos acompaña por unos meses en esta ciudad. El calor intenso, y los helados que tanto adoras.

Nadando

Llegó el verano y hoy, 31 de diciembre se termina este año. Y como les decía amores míos, tengo una serie de resoluciones para este 2016. Porque si bien para ustedes ha sido un lindo año, para mi ha sido un poco difícil.

  • Este año quiero dedicarme a ser feliz. Y para serlo, encontraré la manera de pasar más tiempo con ustedes, y de mayor calidad. Quiero que viajemos juntos, que nos vayamos de paseo, que nos abracemos más.
  • Este año quiero escribirte más. No voy a permitir que el stress, que el día a día o el cansancio me ganen. No quiero dejar más cartas en mi cabeza, ni pensar en “debería escribirle esto a Valentina” y no hacerlo. Mis cartas a ustedes son parte de mi legado, de lo que soy, de lo que somos hoy. Son mi cápsula del tiempo para ustedes, y quiero seguir escribiéndolas como antes.
  • Este año me sacudiré de encima los kilos que recuperé. Antes de mi cirugía salía a correr casi todos los días, tuve control de mi dieta, y bajé mucho de peso. Durante mi convalecencia pre y post quirúrgica, la depresión que estar postrado en cama trae consigo, la incapacidad de moverme y la recuperación paulatina, contribuyeron a que pierda el control y subí de peso. Y volver a una oficina con días aleatoriamente buenos y malos, no contribuyó a que pueda manejar mi alimentación correctamente. Este año ha sido un caos, y necesito retomar el control. Necesito estar saludable para ustedes.
  • Este año no voy a invertir más emociones en el trabajo de las que debería. Mis emociones está reservadas para lo que más amo, para mi familia. Mi trabajo no me vuelve rico, mi familia sí. Necesito invertir más en esa riqueza, y menos en la otra.
  • Ayudar a mamá con Sebastian todo lo que pueda. Ayudarte a ti todo lo que pueda. Estar ahí para ustedes. Siempre, siempre que lo necesiten. Y también cuando no.

Este 2016 tendrá un balance positivo, lo sé. Este año voy a dar todo de mi para que sea un año maravilloso. Un año lleno de aprendizajes, de experiencias, de felicidad.

Los amo, mis chicos locos. Mi princesa, mi camarón, mis vidas.

¡Feliz Año Nuevo! Los abrazo en un momento.

Papá.

La vida de acuerdo a mis fotos VII

Valentina dormida sobre papá

Pequeña princesa, han pasado ya muchos días desde mi última carta, y en estos días hemos hecho tantas cosas juntos que la única manera de contarte todo lo que ha pasado en nuestras vidas, es hacerlo a través de una séptima (y extensa) edición de “la vida de acuerdo a mis fotos”. En esta oportunidad, con varios videos también.

I .- La clínica

Valentina en la clínica Valentina en la clínica sonriente Valentina en la clínica dormida Valentina en la clínica

Estuviste malita. No sabemos por qué. El doctor finalmente nos dijo que aparentemente fue que comiste algo que te cayó mal, pues los análisis no indicaban una infección bacteriana ni viral. Simplemente algo que te cayó mal. Pero fue terrible verte vomitar, y no aguantar ni siquiera un trago de agua. Sin embargo, dentro de lo difícil que fue esa noche, tienes que saber que fuiste la princesa más guerrera y valiente que he visto. Aguantaste estoica que te pongan una vía, y lo primero que hiciste al llegar a tu camilla, fue sonreír como lo puedes ver en esa foto. Eres fuerte. Eres brava. Eres más valiente que yo. Y mamá no se separó un minuto de ti. Ella también es fuerte, valiente y brava. Las amo.

II.- Creces, a pesar de mis mayores intentos de detener el paso del tiempo.Valentina toma nota Valentina en el balcón Valentina y su crecimiento Valentina pañal huggies Valentina y su vestido Valentina la más cool Valentina se esconde en la cama

De acuerdo a tus Huggies, eres XXG. De acuerdo a la escala de medida que te regaló tu tía Katharina (Hallo Tante Katharina!) superas los 90 centímetros de estatura. De acuerdo a cualquier persona que llame por teléfono a casa, quizás superes el año y 8 meses, porque recibes el mensaje y tomas nota (aunque no entendamos la nota finalmente!). De acuerdo a mi, eres una bebita loca que se avergüenza y juega a esconderse entre las almohadas para no recibir besos que piquen por mi barba. De acuerdo a tus fans, eres una niña, porque con vestido y lentes tienes la actitud de una adolescente regia. ¿Qué hacemos hija? El tiempo está volando y tú creces, creces, creces, y no puedo más que celebrarte cada día, maravillarme con tu aprendizaje y quererte más y más.

III.- Por un par de días estuviste todavía con carita de acontecida tras los días en la clínica. Pero pronto te recuperaste por completo y celebramos mi cumpleaños. Cantaste feliz de la vida “ñuñeaños papapán”, me ayudaste a soplar las velas y comimos “toyta”. Algunos días después, ya completamente recuperada, pasamos un día de pantalones en la cabeza. Literalmente, pantalones en la cabeza. A veces hace falta cambiar un poco las cosas para tener una nueva perspectiva del mundo. Me enseñas eso cada día. Valentina en Tottus Cumpleaños de Papá

Valentina pantalón en la cabeza Valentina con el pantalón en la cabeza

IV.- Amas a los animales pequeña. Y aunque no podamos tener uno en casa todavía, y a sabiendas totalmente que el gato que vive en mi iPhone no puede ser considerado una mascota para ti, demuestras cada día que pasa que tienes una curiosidad enorme por todos los “pajayitos”, los “guaguaus”, los “tatos” y que esa curiosidad está llena de la más enorme alegría y amor. ¿Será que la dulzura es una cualidad inherente a los bebés, o es que forma parte de tu carácter? No lo sé, mi amor. A estas alturas quizás sea difícil distinguirlo, sin embargo me llena de paz verte tan amorosa y saberte llena de amor y generosidad.

Valentina y un perrito

Valentina y Bilbo

V.- Justo para mi cumpleaños llegó tu mamama, con quien tuviste la oportunidad de pasar algunos buenos ratos, ya que se quedó con nosotros justo hasta antes del día de la madre en mayo. Y aunque no pudimos abrazarla ese mismo domingo porque ya había regresado a Chile, tuvimos la suerte de  celebrar con ella un día de la madre anticipado. El día de la madre oficial, lo pasamos por un momento en casa desayunando rico con mamá, le entregamos su tarjeta, sus chocolates, flores y el regalo que escogimos juntos para ella. Por la tarde fuimos a almorzar con tu otra mamama, y a darle besitos por ser la mamá de tu mami. Finalmente regresamos a casa y pudimos terminar el día con una peli (que naturalmente vimos por muchos pedazos y con todas las interrupciones del caso), y con mucha “chichita”.

Valentina y Mamama

Valentina dándole de comer a su abuela

Valentina y Serendipity

Valentina come canchitaVI.- Me recuerdas tanto a mi… tanto cuando te detienes a escuchar una canción, cuando celebramos el 4 de mayo – día de Star Wars – (May the fourth be with you!), o cuando entierras la nariz en un Pinkberry. Tu amor por la cocina, por los dulces, por el tomate. Cuando bailas, cuando saltas como loca, o cuando decides que es momento de pintar, sea donde sea, y ya terminas pintando en tu cuaderno, o en mi cara. Y amo verme en ti, en todo lo que haces, pero sobre todo en tu alegría y en tu amor. En esa forma que tienes de venir caminando hacia mi y abrazarme sin decir nada. Suele ser el mejor momento de mi día.

Valentina comiendo Pinkberry

Valentina con bigotes Valentina Star Wars Valentina con audífonos

 

VII.- Creces, y te vas volviendo cada vez más una niñita. Una niña pequeña a quien se le ha soltado la lengua en estas semanas de una forma increíble. Dices palabras complejas, como delicioso, así como distingues todos los colores de tus crayolas, y las seleccionas con total seguridad. Ya aprendiste a decir que sí, lo cual es un cambio agradable luego de tantos meses escuchándote decir sólo que no. Hasta sostenemos pequeñas conversaciones intercambiando un par de frases perfectamente comprensibles. Es inevitable empezar a verte pues, como una personita con libre albedrío, y con un concepto cada vez más claro de lo que quiere, y de la independencia que tiene para lograrlo. Comes solita (aunque con ayuda todavía), y te descubres cada vez más capaz de hacer más de una cosa al mismo tiempo (multitasker después de todo!).

bruschetta

Valentina y el huevo de pascua

Valentina Olive Peru

Y aunque a veces me duele un poquito el que dejes de ser mi bebita pequeña, tengo que decirte que el que seas mi pequeña niña me tiene totalmente emocionado. Esto de la paternidad primeriza es una cosa loca. Cuando sientes que has dominado ya algo, esa etapa pasa y comienzas a experimentar una completamente nueva. Y así, creo que contigo todo será siempre un constante aprendizaje. ¿Será por eso que dicen que los niños son los mejores maestros? Valentina dormida en el auto Valentina viendo tele Valentina en el balcón

VII.- El Mundial de fútbol. Tienes que saber pequeña, que aunque Perú todavía no ha llegado a un mundial, nosotros hinchamos por Alemania. Porque tu Opa es alemán, tu papá es alemán y también tú tienes la nacionalidad. Así que mientras esperamos que el fútbol peruano nos regale esa alegría, podemos saltar de emoción con cada partido de la selección alemana. Así es mi pequeña limeña mazamorrera, tienes lo mejor de dos mundos. A tu Perú hermoso, y a tu selección alemana. ¡Qué suerte la tuya! ¡Ojalá y campeonemos este año! ¿No sería divertidísimo que guardemos esa camiseta tuya, para que cuando seas grande recuerdes que fuiste una pequeña bebé que usó su camiseta durante todos los partidos del mundial en el que campeonamos? Yo creo que sí. Ojalá tengamos suerte. De todas maneras guardaremos tu camiseta, porque te la trajo tu Opa desde Alemania en Navidad, y como todo lo que te regala tu Opa, viene con todo el amor del mundo.

Valentina selección alemania Valentina selección alemania

Eso es todo por el momento, pequeña. Yo sé que te he extenuado con esta carta tan larga y llena de fotos. Y lamento mucho no haberte escrito antes. Te prometo que tuve una muy buena razón para no haberlo hecho, ya que he estado totalmente comprometido con un proyecto que sé que te va a gustar mucho. Es una sorpresa, y todavía no puedo hablarte de él para no salarlo… pero pronto, muy pronto lo sabrás.

Te amo pequeña loca. Hoy tuve la oportunidad de terminar esta carta porque me quedé en casa tras un fuerte malestar estomacal, así que mientras tipeo estas últimas letras, estás a mi lado sentada en el piso, crayola en mano llamándome cada 20 segundos para que revise tu obra de arte. De verdad, me encantaría tener el privilegio de verte todos los días así, y no a través de una fotografía desde la oficina. Pero la vida me ha enseñado que uno tiene que estar donde tiene que estar, y tiene que hacer lo que tiene que hacer. Así que seguiremos adelante, juntos, siempre juntos.

Te amo, pequeña (y ya gran) bebé. Eres una loca.

Papá.

A 1 semana del día del Padre

baby chepisCuando pienso en mi papá, pienso en su cariño, en su fortaleza, en su lucha. Pienso en su solidez. Pienso en su humanidad. Siento que lo extraño, y que su figura me hace falta siempre. Pienso en la certeza que tengo de saber que siempre estará para ayudarme. Pero no pienso en su vida como Peter Muck. Porque para mi siempre, desde que nací, él ha sido mi papá. Nunca Peter. Siempre papá.

Ahora que soy padre, que he sido bendecido con la gran responsabilidad de cuidar de una pequeña persona, entiendo algunas cosas que nunca antes me pregunté. Entiendo que soy Jose Simón, antes que papá. Que ser José Simón me define en cierto modo, como papá. Que como José Simón, soy hijo antes de ser papá. Y también, que desde que soy papá, serlo me define ahora como persona. Ahora soy José Simón, papá. Y aprendí a ser papá, siendo hijo de mi papá.

Y eso me hace feliz. Porque soy papá por ti. Tú defines mi paternidad, como mamá define mi vida como esposo. Y de verdad eso me completa. Me hace sentir lleno. Cargado de responsabilidades maravillosas.

Cuando pienso en mi papá, aprendo de su cariño, aprendo de su fortaleza y de su lucha. Aprendo de su solidez. Aprendo de su humanidad. Aprendo a sentirlo cerca, y a saber estar presente. Aprendo a estar preparado a dar más ayuda de la que recibo.

Porque la lucha de ser padre, es la de sobrevivir en la vida caóticamente hermosa que nos has traído, pequeña mariposa. Y te juro que es la lucha más divertida, entretenida y maravillosa que existe.

Papa y ValentinaHace unos días almorcé con un amigo, que me dijo que no sabe si estará algún día preparado para asumir la paternidad. Que la carga de responsabilidades que eso conlleva, es simplemente abrumadora. Y… tiene razón. Ser padre (y ser madre, obviamente) trae consigo una carga de responsabilidades muy grande. Pero algo que sólo podemos entender los que ya somos papás, es que esas responsabilidades no pesan.

Porque querer darte lo mejor que podamos en este mundo, no es una carga. Es un anhelo. Protegerte del frío, no es un problema, es una necesidad. Alimentarte, es un placer. Verte llorar es un suplicio, y verte sonreír es la cosa más hermosa del mundo.

Ser papá es maravilloso. Caóticamente maravilloso. Y hace un año y unos días, desde que empecé este blog, he recorrido lo que significa prepararme para ser papá, y aprender a serlo. A tus casi 9 meses de edad, siento que recién lo estoy entendiendo. Y es que es cierto, esa frase de “Cuando seas papá, lo entenderás” es muy cierta.

Valentina gateando en huggies

Te amo pequeña loca. Amo que gatees con fuerza hacia mi. Que tu pañalito de Winnie the Pooh se bambolee de un lado a otro cuando quieras pararte para estirar tus brazos y me pidas que te cargue. Amo que me reclames “Babá babá babá!”. Amo que me ames.

Y amo saber que me das la fuerza para estar contigo siempre que lo necesites.

Como mi papá conmigo. Yo contigo.

Muero por ti.

Babá.

Cuestiones de Genética

Hola pequeña bolita de arroz chaufa (cada día más creativos con los apodos!):

Desde hace días vengo sosteniendo la teoría de que cuando nazcas, tendrás cara de espejo. Y la tendrás porque inevitablemente quien te mire de nuestras familias verá “algo suyo”. Y es que pasa en todas partes, que “se parece a mi!” o “se parece al papá”, o “tiene las cejas del abuelo”. Así que he decidido hacerte una pequeña reseña de cómo se veían tus abuelos, tu papi y tu mami en la juventud de su vida.

Empecemos por tu abuelita. Me imagino que ya te habrá contado ella que de joven era muy guapa y perseguida por una cantidad de mozalbetes bigotudos de la época. Estoy seguro que de ella aprenderás muchas cosas buenas, y que definitivamente te divertirás bastante, al menos si es que como papá, sales con vena de cocinera, porque con la abuelita podrás jugar mucho en la cocina. Ella guarda celosamente secretos de cocina de su propia abuela que son realmente clásicos de la cocina peruana y que ya no se ven así nomás, como los buñuelos y el tajadón. Vas a quererla mucho, porque ella desde ya se muere por ti. Actualmente está viviendo en Chile con tu abuelito, y lo más probables que te refieras a ella como la Oma y a él como el Opa. Ella tiene el cabello largo y ondulado, así que si tu cabello llega a tener ondas, ya ves por dónde podrías ir echando la culpa.

Tu Oma, que tiene grandes ojos pardos también tuvo un gran sentido de aventura toda su vida, así como de emprendimiento. Estoy seguro que de heredarlas, ambas son cualidades que hasta cierto punto me llenarán de terror, pero que en su momento lo harán de orgullo. Nunca dejes pasar las palabras sabias de tu Oma, porque nunca sabes cuando te serán de utilidad, y ojalá puedas cosechar de su boca las miles de historias que tiene de la familia, porque si alguien se ha dedicado a armar un árbol genealógico, y de coleccionar toda la historia detrás de su apellido, es ella.

El Opa es otra historia, nació en Alemania y es la razón por la que probablemente ya estés estudiando alemán, lo saludes como Lieber Opa y de que tus ojos sean azules o grises, en caso lo sean. Su nariz también podría ser fácilmente distintiva, de llegar a adornar tu carita en caso la heredes, pero sin duda muy aparte de la herencia, aprenderás y disfrutarás mucho de hacer cosas con las manos, y aprenderás de él a disfrutar de gran manera de la lectura y de las cosas simples de la vida.

Una de las cosas que uno puede aprender del Opa, es que hay pocas cosas importantes sobre las que realmente hace falta preocuparse mucho, y cuando esas cosas están bajo control, uno debe también pensar en disfrutar de la vida. Porque el tiempo pasa siempre más rápido de lo que uno espera.

Él es un gran luchador también, que de manera callada ha sabido llevar a su familia año tras año en su espalda trabajando duramente en varios países. De él aprenderás más de lo que esperas, solo escuchándolo. Y sin duda podrás conversar mucho con él, y corregir en alguna ocasión sin duda su cada vez más perfecto español.

Sobre todas las cosas aprenderás a entender a un hombre profundo y complejo como persona que tiene una forma de ver el mundo producto de la perspectiva que forman los años y la cultura. Y aprenderás a amarlo así, y mucho, porque realmente vale la pena hacerlo.

Ellos son tus dos abuelos, mis papás. Sin duda dos personas de las cuales ya sabes mucho, y con quienes ya tendrás muchas pequeñas y grandes experiencias. Es importante que sepas que ellos, como mamá y papá ahora, siempre hicieron lo mejor que pudieron, y que como tu Oma me dijo alguna vez, también enseñaron a tu papá a amar como lo hace.  Porque yo te amo a ti como quiero que sientas que eres amada, como yo fui amado.

Y quiero que aprendas que esa clase de amor es incondicional, y es para siempre. Es la clase de amor que corre por las venas, y es el amor en el que vas a nacer en poco tiempo. Es el amor que tendrá miedo por ti, que se preocupará, el amor que querrá ayudarte en todo momento, y que cerrará los ojos y rezará cuando quieras dar tus primeros pasos por tu cuenta. Pero ese el amor que nunca dejará de estar contigo, que velará porque tomes las decisiones que tú creas correctas aún cuando no las compartan completamente. Porque esa clase de amor, quizá también pueda heredarse.

Y si Dios quiere, esa clase de amor en muchos casos también se mantiene firme con el pasar de los años, como el de tus abuelos tanto paternos como maternos. Y estoy seguro con con ese ejemplo podrás aprender que las parejas pueden de verdad pasar toda una vida juntos, y del mismo modo complementarse, divertirse, y finalmente crecer.

No me gusta pensar en que tendrás enamorados y esas cosas, pero siendo un hecho inevitable como es, tengo la tranquilidad de que en casa aprenderás lo que debe ser un hombre, lo que debe ser una pareja, un esposo, etc, y que de esa forma, podrás escoger cuando llegue el momento a una persona que también nos haga sentir orgullosos, y con el que papá pueda dar tranquilo su bendición. Ese es felizmente un largo camino para el cual falta todavía mucho!

Tu Opa y Oma fueron quienes nos regalaron tu cunita, aquí te dejo una pequeña foto de ella, para que veas lo linda que era.

Por el lado de papá, tienes la posibilidad de sacar ojos verdes, y cabello de un rubio relativamente claro cuando seas bebé, que quizá se oscurezca cuando crezcas, o quizá no. Ya lo dirá el tiempo. Lo que nadie te va a quitar hija mía, son los cachetes, porque inevitablemente, sea por parte de madre o de padre, serás una pequeña enana piernona y cachetona deliciosa. 

Y por el lado de mamá, quizá heredes esa mirada pícara, esa nariz de tulipán, o ese pelo precioso que tanto adora tu papi.

Mamá fue una niña preciosa, diga ella lo que diga (y no dejes que diga lo contrario porque lo fue), que no sólo se ha convertido en una mujer adorable, pero que realmente es muy guapa. Así que si te pareces a ella, sin duda alguna serás una pequeña muy graciosa.

Cuenta tu abuelito, el papi de tu mami, que de chiquita le decían “Lora vieja” porque no dejaba de hablar, y que cuando aprendió a llamar por teléfono, se convirtió en el terror de sus tías, porque una vez que le contestaban el teléfono, no había forma de hacerla callar por horas de horas.

Hija preciosa, si la elocuencia llega a ser hereditaria, te prometo escucharte y conversar contigo todo lo que quieras, porque la verdad es que no me quiero perder nunca una palabra tuya, aunque ya me puedo imaginar esas conversaciones! Felizmente podrás siempre llamar a cualquiera de tus abuelos o tíos y tías para que también te escuchen!

Por el lado de tus abuelos maternos, tu abuela puede aportarte grandes rulos y cabello rubio, así como ojos verde esmeralda (los de tu papá son verde “esperanza”), y por el lado de tu abuelo, quizá heredes también ojos marrones, y de pronto el ritmo salsero. Sin duda alguna heredarás mucha chispa y ya se encargará él de inculcarte un amor especial por los tamales de la Sebastiana, amor que sin duda alguna compartiré, pero sobre todo recibirás también muchísimo cariño y chochera, además de las enseñanzas que nunca dejarán de fluir. Serás pues hija, una niña muy aconsejada a lo largo de tu vida. Dejo abierto el capítulo sobre tus abuelos maternos para que sea mamá la que te cuente más sobre ellos, porque definitivamente tienes mucho que heredar por su lado también!

Como lo que se hereda no se hurta preciosa, ten por seguro que tengas la nariz que tengas, los ojos que tengas, y el sentido del humor que tengas, en esta gran familia siempre tendrás los ojos de alguien más, la nariz de alguien más, y el cabello de alguien más. Y eso está bien. Y eso no importa. Porque lo importante aquí, es que tu nariz, tus cachetes, tus ojos, y tooooda, tú, eres mía, mía, y sólo mía! Pero claro, te compartiré como debe ser con toda la familia. Vengas como vengas, serás la princesa más esperada del mundo, y amada desde antes de llegar.

Te adoro enana loca!

Papá.

El cariño de papá

Hola hermosa!

Hay muchas cosas de las que quiero hablar contigo hoy, particularmente de lo que significa el cariño de Papá. Y no me refiero a mi, me refiero al amor paternal en general.

¿Sabes qué pasa, pequeña? Desde que empecé a escribirte hace dos semanas, y probablemente debido a que mamá tiene una página muy conocida, este pequeño espacio ha tenido más de 20 mil visitas. ¿Puedes creerlo? Yo mismo tuve que hacer una pausa y meditar sobre si era positivo o no escribirte de manera tan abierta. Y la verdad es que originalmente pensé en hacerlo por mail, pero me moría de miedo de que esos mails algún día se pierdan, y sé que al menos en el blog, mi cariño y mis palabras se ven, son tangibles y si algún día se pierden por alguna razón, seguro podré recuperarlas.

Llegué a la conclusión que no me molesta compartir nuestras conversaciones con otras personas, porque sé que lo que te escriba habrá nacido del corazón y nunca debería avergonzarme de eso, y porque en gran manera los comentarios de las personas sobre lo que escribo me ayudan mucho a aprender a ser papá. El post sobre lo que debería comprarte ha sido un éxito, y tanto tu mami como yo tenemos ya una idea mucho más clara sobre todo lo necesario en nuestra lista de compras. Fue genial recibir el apoyo desinteresado de tantas personas, y fue increíble recibir agradecimientos de parte de personas que como yo, recibieron ayuda de esos mismos comentarios.

Yo creo que cuando leas esto, no te quedará duda del cariño de papá, porque yo me voy a desvivir por ti y sabe Dios las locuras que haremos juntos! Pero saber que nos leen tantas mamis me hace sentir un poco responsable sobre algo en particular. Así que me vas a disculpar un poquito Vale, si esta vez le hablo un ratito a las mamis que nos leen, porque se acerca el día del padre y porque gracias precisamente a que no he tenido mayor vergüenza en expresar lo que siento por ti, algunas mamis me han escrito ya sea de manera pública, privada o a través de tu mami, comentándome sobre lo bueno que es poder expresar todo lo que siento por ti y lo mucho que las emociona que un papá hable así.

A todas las mamis que me han escrito por esta razón: Puedo llegar a entender que en algunos casos debe extrañarles que un papá haga un despliegue de cariño público de esta manera, y sé que les parece genial, lo cual a mi personalmente me hace muy feliz. Quiero que sepan que las 20 mil visitas me han emocionado mucho, que las agradezco de corazón, y al mismo tiempo me han aterrado ligeramente, pues si bien uno quisiera gritar al viento que ama a su hija, tener tantos testigos puede poner nervioso a cualquiera.

Me gustaría que sepan, que si en casa, o los papis que conocen no hacen esta clase de cosas, es probablemente por la misma razón por la que no todo el mundo compone canciones, no todo el mundo manda flores todo el tiempo o hace demostraciones de cariño de magnitudes que bordean ligeramente el ridículo. Porque al fin y al cabo se trata de un enamoramiento muy particular, y no todos los hombres son adictos a las comedias románticas. Todos nos expresamos de manera distinta, y algunos quizá lo hacemos con un despliegue un poco más público de emoción, pero lo importante es que creo que todos los papás, tienen en el corazón algo que difícilmente entenderá alguien que aún no ha tenido hijos. 

Creo honestamente que a todos los papás nos va creciendo el corazón a medida que a nuestras esposas les va creciendo la pancita durante el embarazo. Y creo que cuando nuestros hijos nacen, también nace toda una nueva perspectiva de vida, y ese nuevo corazón aprende nuevamente a amar, a creer y a luchar, como si nunca lo hubiera hecho antes. Y este nuevo corazón ama a la persona que lo hizo papá, también de nuevas maneras. 

Así que estando tan cerca al día del padre, abracen a los papis. Quizá no puedan describir o poner en palabras lo que sienten por sus hijos en algunos casos, y quizá sea porque para muchos, todos los sentimientos sean también nuevos. Pero lo único que importa sobre el idioma en el que los papás hablamos, es que nuestros hijos lo entienden con el corazón. Y nada más es necesario. 

Listo hermosa. Regreso a ti, porque quiero aprovechar para presentarte a mi papá, tu abuelo, tu Opa. Quiero que sepas que él te ama, y que desde ya te espera con muchas ansias! Es la primera vez que será abuelo, y estoy seguro que se va a derretir por ti tanto como lo hago yo. Tu misión será llenarlo de besos, apachurrarlo con tooodas tus fuerzas y hacer que sienta cada vez que te ve, que el corazón se le sale del pecho. Quiero que sepas que él te compró tu primer vestido, y lo hizo en París. Para él es también una experiencia nueva siquiera pensar en que vienes en camino, y creo que está tan nervioso, tan lleno de alegría y de temores como yo, pero estoy seguro que vas a ser la luz de de su vida. No me cabe duda alguna.

Te imaginas si tienes sus ojos? Todavía no sabemos a quién te vas a parecer, pero estoy seguro que descubrirnos en tu rostro va a ser una aventura deliciosa.

Me encanta pensar en el color de ojos que tendrás… azules como el abuelo, verdes como papá, marrones como mamá? ¿Cómo serás? Sólo sé que serás hermosa.

Papá.